5 consejos para lidiar con esos empleados brillantes… pero tóxicos

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¿Vale realmente la pena tener empleado en tu startup a un genio que atemoriza a tu equipo?

Steve Jobs ha aportado muchas cosas positivas al mundo, pero también ha hecho mucho daño en otros aspectos. Uno de ellos es el de la normalización de la imagen de genio tirano: una persona que trata (muy) mal al resto, que falta al respeto y toma decisiones de moralidad dudosa, pero a la que se le perdona todo porque es brillante. ¿Cómo esperar que un genio sea además buena persona? Una gran idea, visión de futuro, creatividad sin límites parecen justificar el resto de sus actos.

El problema principal es que el mundo está lleno de personas brillantes que en muchas ocasiones justifican sus pocas aptitudes o tacto social poniendo como ejemplo a Steve Jobs. Y quien dice Steve Jobs, dice el doctor House. Hay múltiples ejemplos. Pero ¿qué pasa cuando uno de estos genios tóxicos es uno de tus empleados? ¿cómo lidiar con su actitud tiránica e irrespetuosa hacia el resto del equipo? Estos son 5 consejos para lidiar con empleados brillantes, pero tóxicos:

1. Identifícalos. Muchas veces es muy fácil ver que uno de tus empleados es más bien tóxico, pero en otros casos, y especialmente cuando hablamos de este tipo de personas a las que define su creatividad y brillantez, darse cuenta resulta más complicado. Para empezar, si no estás en el día a día del equipo de tu startup, podrías no notar nada raro. Además, tú mismo podrías estar cayendo en esa justificación de los mados modos: “es un poco antipático, pero es normal, es un genio”. Pero ¿y si ese genio está haciendo que el resto del equipo de tu startup trabaje peor y menos contento?

Para identificar a estos empleados lo más sencillo es, o bien fijarse mucho en las interacciones entre el equipo en el día a día, en reuniones, etc., o bien ir un paso más allá y realizar encuestas anónimas de vez en cuando. ¿Están contentos? ¿Qué cambiarían? ¿Qué les parece el ambiente de trabajo? Aunque no preguntes nombres (podrías hacerlo), de esas encuestas puedes sacar mucha información e identificar problemas.

2. Habla con él. Antes de realizar ninguna otra acción, habla con ese empleado problemático de lo que está pasando, de que estáis muy contentos con su trabajo, pero preocupados por su actitud. Muchas veces estas personas tóxicas no son conscientes del daño que hacen y se consideran normales, por lo que una llamada de atención puede hacer que empiecen a fijarse más en cómo tratan a sus compañeros. Si realmente cambian su actitud, recuerda felicitarlos por el avance.

3. Haz una valoración de lo que aporta y lo que destruye. Puede que sea un genio, pero si su simple presencia en tu startup hace que el resto de los empleados trabajen más a disgusto, sean menos productivos y, en general, estén deseando irse a casa al acabar el día o buscando otro trabajo de forma constante, ¿de verdad vale la pena? ¿aporta tanto como para compensar todo el daño que hace a la startup con su actitud? Nadie es imprescindible y muchas veces despedirlo a tiempo salvará tu startup.

4. No lo dejes pasar. Piensa en cualquier otro empleado: si empezase a actuar como tu genio tóxico, ¿qué ocurriría? ¿le dejarías hacerlo o le darías una llamada de atención y, si continuase, lo despedirías? Haz lo mismo con todas las personas conflictivas, por muy brillantes que sean: si el resto de los empleados detectan que haces la vista gorda y que le dejas pasar cosas que no perdonarías a nadie más, sentirán que tu trato es injusto (porque lo es). Sus actos deben tener consecuencias.

5. Fomenta una cultura de comunicación en la startup. No se trata de convertir al equipo en una panda de chivatos, pero asegúrate de que si en algún momento algún empleado está creando problemas, esa información vaya a llegar a ti. Que los empleados se sientan cómodos hablando contigo de un tema tan delicado te ayudará a detectarlo y poder actuar antes de que las consecuencias sean demasiado negativas.

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