5 retos que le esperan a Satya Nadella como nuevo CEO de Microsoft

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El nuevo CEO de Microsoft tendrá que decidir qué hacer con Nokia, intentar darle un giro a la reputación de la compañía y cuidar a las empresas, entre otros retos.

Tras varios meses de especulación, esta semana por fin se supo el nombre del sustituto de Steve Ballmer al frente de Microsoft. El escogido es Satya Nadella, de perfil técnico y con 22 años de experiencia en la compañía. El nuevo CEO de Microsoft no podría ser más diferente de Ballmer, con una personalidad aparentemente mucho más humilde e introvertida (es lector de poesía y amante del cricket y a primera vista no parece que vaya a salir de una tarta en una fiesta de la compañía, como hizo Steve Ballmer alguna vez), y un perfil mucho más técnico que el puramente empresarial de su predecesor. La tarea que tiene por delante, eso sí, no es fácil. Estos son los 5 retos que le esperan a Satya Nadella como CEO de Microsoft:

1. Hacer algo con Nokia. Una de las herencias más importantes que deja Ballmer a Nadella es la de la compra de Nokia el año pasado. Aunque en principio es una adquisición que tiene sentido, Microsoft es famoso por tardar en integrar sus compras en la compañía y haciendo que acaben siendo una mala idea. Nadella tiene que decidir rápido qué hacer con Nokia y cómo integrarla para no perder la oportunidad de convertirse, por fin, en un jugador importante en el mercado móvil.

2. Darle un giro a la reputación de Microsoft. Nadie piensa en la firma de Redmond ante palabras como “innovación”. Son Apple y Google las que tienen esa fama, mientras que Microsoft es el que va un paso por detrás. Nadella necesita ser capaz de identificar por dónde va a ir el mercado en los últimos años y adelantarse a la competencia con soluciones nuevas y atractivas.

3. Identidad y moral. Satya Nadella no solo tiene que trabajar en la imagen que proyecta Microsoft hacia el exterior, también en lo que sus propios empleados piensan de la compañía. Es necesario subir la moral de los trabajadores, definir la identidad de Microsoft como empresa y aportar una visión que todos puedan compartir.

4. Cuidar a las empresas. A pesar de haber ido perdiendo terreno en el sector de consumo, en el de las empresas Microsoft sigue siendo el rey, y las ventas de software y servicios a negocios han continuado siendo uno de sus puntos fuertes. No obstante, no deberían despistarse: Apple está trabajando mucho para hacer que el iPad sea cada vez más atractivo para las empresas, y Google también quiere atraerlas con sus apps. Nadella debería centrarse en conseguir que Windows (y todos sus productos y servicios) siga siendo lo que las empresas escogen.

5. Decidir en qué centrarse. Microsoft hace muchas cosas y muchas veces parece que esa diversificación hace que al final no llegue a la excelencia en muchos de sus productos. Nadella debería realizar un análisis profundo de la compañía, identificar qué no funciona y qué sí, y centrarse en esto último. Claro que para alguien que “compra más libros de los que puede leer”, quizá esta especialización no sea una prioridad.

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