6 consejos para emprendedores jóvenes que quieren ser tomados en serio

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Cómo evitar el paternalismo y la desconfianza cuando eres el CEO más joven con el que se han encontrado tus clientes, empleados e inversores.

Cada vez que entras en una reunión con alguien que todavía no te conocía en persona, ya sea un cliente, un inversor, o un potencial nuevo empleado, lo notas: esa mirada de arriba abajo, ese gesto casi imperceptible de sorpresa, ese nerviosismo sutil de cuando de pronto creemos que nos hemos equivocado de lugar. El CEO de esta startup que quieren contratar, en la que quieren invertir, en la que podrían trabajar parece joven. Muy joven.

Ese eres tú. Con tu juventud por delante, esa característica que siempre se destaca de los emprendedores, especialmente en el mundo tecnológico, pero que te has dado cuenta de que crea desconfianza entre la gente algo mayor. No saben quién es David Karp. Solo se preguntan si no deberías estar en clase. Estos son 6 consejos para emprendedores jóvenes que quieren ser tomados en serio:

1. Eres el jefe. Tenlo claro. Una de las situaciones más complicadas es la de tener que ordenar algo a un empleado diez o veinte años mayor que tú. Tiene más experiencia en la vida y posiblemente en el sector, y su opinión siempre es válida, pero hay veces en las que no estaréis de acuerdo y tú tengas claro que su consejo no es el camino que quieres seguir. Imponte y deja claro que tienes una visión y que es por dónde vais a ir. Porque tú eres el CEO.

2. Rodéate de la gente adecuada. Por muy claras que tengas muchas cosas, es innegable que te falta experiencia y que en muchos casos necesitarás pedir consejos y ser guiado por personas más expertas en los distintos campos que toque tu startup. Escoge muy bien a todo el que vaya a estar cerca: desde empleados, hasta mentores e inversores, revisa bien de dónde vienen y qué han hecho, e intercambia ideas para asegurarte de que son las personas adecuadas para acompañarte en el camino.

3. Acepta consejos (pero no paternalismo). Es fácil hartarse de que todo el mundo dé por hecho que no tienes ni idea y no haga más que darte consejos, pero intenta distinguir. Muchas de esas sugerencias serán realmente útiles, quédate con ellas. Cuando lo que estés notando es una situación paternalista hacia ti, analiza bien el consejo. Tómalo si te parece bueno, pero deja claro que sabes lo que haces.

4. Muestra tu compromiso con tu startup. Los emprendedores suelen estar muy comprometidos con sus startups: son sus bebés, sus visiones, sus caminos hacia un futuro soñado. Nadie suele dudar de este compromiso, a no ser que el emprendedor actúe de forma sospechosa… o sea demasiado joven. Muestra que no eres alguien volátil, que de verdad crees en la startup y estás dispuesto a llevarla por el buen camino. Pequeños detalles como llegar siempre de primero a la oficina ayudarán.

5. Crea un clima de confianza. ¿Y si no dudan tanto de tu compromiso, como de que sepas lo que estás haciendo? Crea un clima de confianza acercando a la startup a gente con experiencia y buenos currículos: que vean que tus mentores o incluso inversores son gente que conoce el sector y el mundo del emprendimiento.

6. Vístete para la ocasión. Sí, es duro decirlo, pero a veces el simple hecho de vestirse como se espera que lo hagas en determinadas ocasiones ayudará a mejorar esa primera impresión. Que Mark Zuckerberg haya logrado llegar a donde está llevando siempre vaqueros y sudadera (¡e incluso chanclas!) no significa que tú también puedas. Las cosas serán más fáciles si estudias a la persona con la que te vas a reunir, el código de vestuario de su círculo, y te adaptas a él.

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