7 señales que nos aconsejan dejar de añadir características a un producto

Gestión empresarial

¿Cómo saber que es hora de dejar de desarrollar nuevas características para su producto y centrarnos en las que ya posee? Hay 7 formas de saberlo.

La tecnología, y la publicidad, modernas a menudo se asemejan a una carrera por ver quién da más. Pero hay veces que añadir características a un producto no mejora este, sino que puede, por el contrario, hacerlo menos atractivo para los consumidores. Hay una serie de señales que nos avisan de que el producto está tan logrado que es mejor dejarlo tal cual.

1. Cuando los consumidores nos lo indiquen. No hay que subestimar el poder del público. Asegúrese de obtener retroalimentación de los usuarios y siga añadiendo características sólo si así se lo demandan.

2. Cuando hemos solucionado los problemas. Todo producto surge para dar respuesta a unas necesidades. Debemos centrarnos en pensar en términos de cuáles son los problemas de los clientes y cómo podemos resolverlos, no en las características en sí. Eso nos permitirá ofrecer siempre un producto que da soluciones.

3. Cuando nos hemos alejado de nuestro propósito. Nuestro enfoque principal debe permanecer en el propósito original del producto. En la enloquecida carrera de funciones de hoy en día es fácil dejarse arrastrar, pero pararse un momento a probar sus características para determinar si realmente añaden valor para sus clientes es una forma de evitar perder tiempo y recursos.

4. Cuando haya un “producto interesante mínimo”.
Según Tony Scherba, para tener un producto de éxito sólo hay que dar con una manera de atraer a los usuarios para volverlo a utilizar una y otra vez. Eso es lo que llama un “producto interesante mínimo” (MLP). Centrarse en las nuevas características a menudo conlleva la degradación del producto principal.

5. Cuando sus clientes no saben lo que hace.
Cuando los consumidores no pueden responder a la simple pregunta “¿qué hace este producto?”, es el momento de detener el desarrollo de nuevas funciones y centrarnos en la idea principal para no confundir a los clientes.

6. Cuando el producto deja de ser atractivo.
Las empresas deberían pensar en las necesidades de sus clientes antes de añadir una lista interminable de características que estos pueden o no saber cómo integrar en su actividad cotidiana.

7. Cuando no genera ingresos. Si los usuarios no pagan más por las características adicionales, concéntrese en hacer su producto o servicio principal mucho mejor y sólo ofrezca características que estén dispuestos a pagar.

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