Al llegar al próximo giro… cuando el GPS se convierte en arte

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El que se pierde para llegar a algún sitio en coche es porque quiere.

Uno al que no le va a pasar es al artista Garvin Nolte, que le bailan un par de letras para llamarse Garmin (como el navegador GPS) Norte (como el punto cardinal). Vamos, que estaba predestinado el hombre a encontrarse  sí mismo y a no perder el rumbo.

Crossroads (Cruce de caminos) es como se llama lo que veis. Porque ese parabrisas lleno de navegadores (hasta 25, con premio) no es un alarde de poderío electrónico, ni una muestra de desconfianza hacia la tecnología GPS, es ni más ni menos que una obra de arte. ¿Deseas saber más?

Garvin Nolte es un artista con una profunda conciencia. Y con un gran poder de concentración. Y con un ánimo temperado. Porque sería bien sencillo perder los estribos cuando 25 navegadores al mismo tiempo (y en Alemán, como puede verse en este video) comienzan a darte insistentemente indicaciones del camino que debes seguir para llegar al rumbo trazado.

También tiene su miga lo de ser capaz de conducir con un parabrisas que parece la pantalla de tu ordenador lleno de post-its de los compañeros tras dos semanas de ausencia de la ofi. La intención de este artista es “aproximarse de una manera abstracta de reflejar la influencia de los demás en el propio rumbo en la vida“, consiguiendo conducirnos (ahí ese juego de palabras) a ponderar si debemos continuar siguiendo ciegamente los dictados generados automáticamente por una máquina.

Pero la única reflexión que se nos ocurre es cómo logra cargar todos los navegadores con un solo enchufe de encendedor y cuánta saliva gasta para pegar en el parabrisas todos los soportes de ventosa. ─Antonio Rentero [Vimeo/Garvin Nolte]

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