Analizador de bolsillo del metabolismo [Veredicto: no estoy gordo, es que tengo los huesos grandes]

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Olvídate de esa tortura periódica de controlar tu peso en la báscula del cuarto de baño, no te rompas más la cabeza calculando las calorías que has consumido practicando tal o cual modalidad deportiva. Lo que necesitas es un Controlador Metabólico de bolsillo como este que nos llega de Japón.

Con solo poner tus dedicos en cada uno de los sensores recibirás una lectura del porcentaje de grasa que atesoras con mimo en tus lorzas. Y al tener un tamaño tan escueto te permitirá llevarlo siempre encima. Serás el más popular en la pandilla cuando empieces a sacarlo y ofrecer una demostración gratuita a tus amigos con un amable “pon los dedos aquí, ya verás, ya verás”. ¿Deseas saber más?

Haciendo uso de la tecnología de medición del análisis de la impedancia bio-eléctrica el Controlador Metabólico de bolsillo ofrece una lectura rápida en la que analiza la resistencia a la conductividad que presenta el cuerpo humano ante la corriente eléctrica. Pero no temas, no notarás nada porque la intensidad es muy baja. Ahora es cuando el ingeniero eléctrico que está leyendo esto se echa las manos a la cabeza ante mi ignorancia. En fin, que el dispositivo emite una señal eléctrica lo suficientemente baja como para que no se nos queden los pelos de punta.

La corriente atraviesa nuestro cuerpo cuando cerramos el circuito colocando un dedo en cada uno de los contactos, y midiendo la cantidad que “se queda” en nuestro cuerpo se puede diferenciar el porcentaje de grasa que tenemos a cuestas pues la densidad de músculos, huesos y tocino humano es diferente.

Previamente habremos introducido nuestros datos personales de edad, estatura, peso y género para que el Controlador Metabólico sepa si se enfrenta a un oso-tormo o a una sílfide. Será mucho más sencillo y útil controlar nuestros progresos al realizar alguna actividad deportiva o si estamos haciendo una dieta pues perder peso no significa adelgazar (puede estar perdiendo masa muscular) y ganar peso puede no ser incompatible con conseguir que se nos caiga la ropa. Al ser más denso el músculo que la grasa, pesa más pero también ocupa menos espacio.

Ahora tendrás la satisfacción de saber que aunque la báscula te dice que has ganado unos kilos, conociendo la variación de tu porcentaje corporal de grasa, es todo puro músculo. Acero “pa” los barcos. — Antonio Rentero [Japan Trend Shop]

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