El aumento del número de dispositivos y del tráfico de red ha desbordado a los sistemas de facturación, lo que ha llevado a pérdidas de ingresos multimillonarias a la industria de la telefonía móvil.
En febrero un 23% de las activaciones mundiales de iPhones y smartphones con la plataforma de Google ocurrieron en China, frente al 22% que provenía de Estados Unidos.
Tras comprobar la fuerte demanda de estos productos en el Q4, la firma de análisis IDC ha elevado sus estimaciones para el ejercicio, por encima de los 87,7 millones previstos.
La consultora Gartner es moderadamente optimista para este año, pero menciona la dura competencia que plantarán al segmento los smartphones y las tabletas.
La organización GSMA predice que en 2015 habrá 10 millones de personas ocupadas gracias a la telefonía móvil y se registrará una facturación de 1.900 millones de dólares.