Telefónica asegura que la reducción de los precios del roaming de voz, datos y texto propuesta por la Unión Europea limitaría la entrada de nuevos inversores en el mercado, y que sería desastroso para las operadoras.
La resistencia de los organismos gubernamentales, que se mostraron contrarios a la compra, acaba con el sueño de AT&T, que tendrá que pagar 4.000 millones de dólares a T-Mobile por poner fin al acuerdo.
Tras anunciar el despido del 23% de la plantilla y vender su negocio de WiMax a NewNet a finales de noviembre, Nokia Siemens Networks se desprende de su negocio de banda ancha fija.