Comprar una vivienda en la era 2.0

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Internet ofrece numerosos sitios web que permiten encontrar pisos en función de nuestras necesidades, así como comparar precios y conseguir créditos hipotecarios

El proceso para comprar una vivienda, salvo contadas excepciones, siempre ha sido bastante tortuoso. Por fortuna, internet irrumpió en nuestras vidas, entre otras cosas, para facilitárnoslas, y en este asunto no ha sido una excepción. Hoy en día es posible realizar prácticamente todo el proceso de la compra de forma virtual, a excepción de la visita a los pisos, a los que obviamente no hay más remedio que acudir de forma física.

Si estás interesado en comprar una vivienda, lo primero que has de hacer es acudir a las páginas más populares del sector: idealista, fotocasa, trovit, facilísimo y, a lo sumo, pisos.com. No obstante, la primera es la más conocida de todas, y también la más fiable, entre otras cosas porque proporciona información actualizada prácticamente al minuto, por lo que te ahorrarás bastante dinero en llamadas para ver pisos que ya han sido vendidos. Además, basta con una dirección de correo para registrarse, lo que permite guardar pisos como favoritos, de los que nos llegarán actualizaciones sobre si su precio ha bajado o si ya han sido vendidos.

La mayoría de las inmobiliarias también disponen de su propia página web, con fotografías, características y formulario de contacto, pero en la mayoría de ocasiones son muy poco operativas y cuentan con el inconveniente de que no suelen estar actualizadas, entre otros motivos para que si te interesas por un piso que ya ha sido vendido, puedan ofrecerte otro en su lugar y así contar con los datos de contacto de un potencial cliente. No obstante, siempre es bueno visitar estas páginas, porque hay veces en las que pueden sorprendernos con un plano que no parecía en las webs de anuncios.

Una vez que encontramos una vivienda que nos interesa por cualquiera de estas vías, podremos llamar al teléfono de contacto que nos aparezca, o rellenar un formulario online en el que indicaremos nuestro número y mail de contacto para que el vendedor nos llame. La experiencia nos dice que este proceso funciona perfectamente en el caso de las inmobiliarias, y regular en el caso de los particulares, que no siempre contestan a los correos electrónicos.

Evidentemente, una de las cosas que conviene tener en cuenta es que, en la mayoría de ocasiones, los datos que aparecen en los anuncios de Internet no suelen coincidir al 100% con la realidad, por lo que resulta muy útil preguntar al vendedor o la inmobiliaria, cuando hablemos con ellos por teléfono, todas las dudas que podamos tener antes de formalizar la visita, evitando así paseos baldíos. Obviamente, las cosas no siempre son lo que parecen en las fotos (por no decir casi nunca) y hay quien llama 90 metros útiles a lo que en realidad son 70 construidos.

Si, finalmente, decidimos apostar por una determinada vivienda, deberemos evitar las prisas, pues las consecuencias de los pasos que demos nos perseguirán durante el resto de nuestras vidas. Tanto si estamos tratando con un particular, como si lo hacemos con una agencia inmobiliaria, deberemos ignorar las prisas que tratarán de meternos y enterarnos de que la vivienda se encuentra libre de cargas y, por tanto, no viene ‘con regalo’.

Para ello, solicitaremos una nota simple de la casa, trámite que también puede hacerse por internet, a través de registradores.org, página oficial de los Registros de la Propiedad. Por 9,02 euros obtendremos esta información en apenas 24 horas, evitándonos la visita a las dependencias municipales, donde la nota simple, eso sí, nos costaría menos de la mitad. Si todo está correcto, realizaremos nuestra oferta a la baja, teniendo en cuenta los precios que se manejan en la zona según los anuncios que veamos en esas mismas páginas web en las que hemos descubierto nuestra futura vivienda.

Una vez que alcancemos un acuerdo con el vendedor,  firmaremos un contrato de arras, ya sea directamente, si estamos tratando con un particular, o con la mediación de una inmobiliaria, en caso de que hayamos conocido la vivienda a través de una agencia de este tipo (que tratará de participar en todo, incluida la negociación por los muebles, si es que los hubiere, para sacar tajada por ambos lados). Si necesitamos asesoramiento gratuito, podremos acudir a derechoinmobiliario, derecho.com o todoexpertos, entre otros muchos foros.

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