Compresión de vídeo con Movie Maker

Workspace

Movie Maker te ayuda a comprimir tus videos caseros para subirlos a Internet con una buena relación entre calidad y velocidad de transferencia. Te explicamos cómo.

Cuando terminamos de realizar los cambios que queremos sobre un vídeo de una fiesta o de unas vacaciones, cada vez es más habitual que el resultado se ?cuelgue? en Internet. Después de terminar el proceso de edición, el primer paso es guardar el vídeo resultante en nuestro disco duro. Después de definir su nombre y ubicación pulsamos en Siguiente.

Dado que se va a ?subir? a la red, la calidad del vídeo no es el aspecto fundamental que sería en otra situación. En lugar de utilizar la característica de calidad al máximo, la marcada por defecto, debemos pulsar en Mostrar más opciones y seleccionar una calidad más baja.

Para los usuarios de líneas ADSL, una calidad aceptable puede ser la de 384 Kbps. Esta sería una relación bastante buena entre la calidad de la imagen y el tamaño del archivo. Para el resto de conexiones también se nos indica el bitrate asociado.

En el área de configuración podremos ver como Movie Maker ajusta de forma automática tanto la tasa de bits o bitrate como la resolución. Pulsando de nuevo en el botón Siguiente, comenzará la conversión, añadiendo los efectos, transiciones y capítulos que hayamos decidido incluir adecuado al tamaño que hemos indicado. De esta forma habremos adecuado el tamaño de un archivo de vídeo a un medio como Internet, todavía algo precario para la transmisión de archivos de este tipo.

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