Confiar en uno mismo: 3 consejos para emprendedores inseguros

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Conseguir que un inversor confíe en una startup pasa por que el emprendedor tenga seguridad en sí mismo y sepa comunicarlo así al contar su idea.

La confianza en uno mismo es algo clave para casi todos los aspectos de la vida. No se trata de creerse mejor de lo que uno es, sino de saber localizar las debilidades pero también los puntos fuertes. En alguien que acaba de montar su propia startup, un emprendedor que se ha lanzado al vacío, esta confianza es todavía si cabe más importante. Un emprendedor no puede sacar una startup él solo y, por muy buena que sea la idea, si no es capaz de comunicarla, de transmitir que él es el primero que confía en ella, ¿quién lo va a hacer?

Y es que no son siempre las startups con las mejores ideas las que consiguen llevarse al inversor: son normalmente las que están encabezadas por un emprendedor que no duda de sí mismo, ni de su capacidad para vender una idea que él considera que va a cambiar el mundo (o, por lo menos, reportar importantes beneficios). Pero ¿cómo conseguir ganar un poco más de confianza? Estos son tres consejos para emprendedores inseguros:

1. Comprométete con tu startup. Lanzar una startup, convertir esa gran idea en realidad no es nunca un camino fácil, pero es importante que el emprendedor deje claro en todo momento que él va a intentarlo, pase lo que pase. Con inversores o sin ellos, con más o menos dinero, si un emprendedor comunica que confía tanto en su idea que la va a llevar a cabo cueste lo que cueste, será mucho más fácil que otros crean en esa startup.

2. Sé auténtico y sincero. Tantos consejos, tantos trucos para ser el emprendedor perfecto, tener ese discurso sin mácula, tienen muchas veces el efecto contrario: la idea pierde autenticidad. Los inversores están hartos de que los emprendedores les cuenten lo que creen que quieren oír, el mismo discurso una y otra vez, y no ayudará a transmitir confianza. Si, por el contrario, el discurso se centra más en el plano personal, en las necesidades propias o cercanas que el emprendedor está cubriendo con su idea, será más fácil ver (y compartir) esa confianza.

3. Conócete a ti mismo. Ya lo decían los griegos antiguos, y sigue siendo un consejo muy válido para emprendedores en busca de más seguridad en sí mismos. El primer paso conocerse, saber tanto los puntos fuertes como los débiles, y actuar en consecuencia. Para los inversores esto es también importante: saber que un emprendedor conoce cuáles son sus fortalezas y sus limitaciones garantiza de alguna forma que sabrá delegar y escoger a la persona más adecuada para cada tarea.

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