Deskbox, parte balda, parte escritorio, todo diseño

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Optimus Prime sería feliz con uno de estos en casa. A primera vista un estante que sobresale de la pared en el que puedes colocar una lámpara, un retrato, algún objeto decorativo, las llaves… pero esa parte de su estructura deslizable realizada en madera oculta el secreto que se esconde en su interior y que permite transformar esta pieza de mobiliario en un pequeño escritorio suspendido de la pared. Ideal para minipisos o rincones en los que de repente necesitas colocar el ordenador/tablet y ponerte a consultar algo.

Se llama Deskbox (CajaEscritorio) y es obra del equipo británico de diseño Raw Edges, que podría traducirse por Bordes Crudos.

Es la respuesta definitiva a los que andan escasos de espacio para ubicar en casa una pequeña zona en la que tener el portátil/tablet para realizar ocasionales consultas o tareas que no requieran de una amplia superficie de trabajo y además quieran dejar de lado las habituales propuestas “decorativas” en materia de escritorios.

Como si se tratase de un joyero, parte de la pieza se despliega para ampliar la superficie sobre la que poder apoyarse además de revelar el pequeño escondite interior. Con una apreciable intención por la búsqueda de la practicidad, Deskbox permite que el dispositivo que albergue en su interior permanezca enchufado tanto en modo abierto como cerrado gracias a que su parte posterior presenta las ranuras oportunas para las conexiones, quedando todo perfectamente oculto una vez lo cierras. Todo discreción.

¿Un consejo? Unos buenos tacos que fijen con seguridad a la pared esta pieza si no quieres terminar con un buen disgusto. Y si vas a pasar mucho rato usándolo sería conveniente tener cerca un taburete. ─[RawEdges vía Dezeen]

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