Doble rasero ecuatoriano: asilo para Assange, extradición para un bloguero bieloruso

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Mientras continúa avanzando el culebrón Wikileaks, abierto ahora el capítulo relacionado con el asilo concedido por Ecuador a Julian Assange, puede ser un buen momento para detenerse a examinar un caso que podría guardar algún paralelismo pero en el que el gobierno de Rafael Correa ha ofrecido una respuesta bien distinta. Se trata de lo sucedido con Alexander Barankov, bloguero bielorruso refugiado en Ecuador y reclamado por su país, a quien sí se le va a hacer entrega del mismo. Barankov está reclamado por el gobierno bielorruso que con mano férrea dirige Alexander Lukashenko acusado de fraude y soborno.

Como en el caso de Assange, los cargos por los que se le reclama tienen poco que ver con lo que a todas luces constituye el motivo para su persecución. Barankov, exoficial del ejercito bielorruso, cometió el “delito” de abrir un blog, Belaruslibre, en el que denunciaba las infracciones de los derechos humanos que se cometían en su país por parte del gobierno del dictatorial Lukashenko, al que probablemente le dolieron más las revelaciones con una trama de corrupción y contrabando de petróleo que incriminaría tanto a miembros del Gobierno como a familiares del propio presidente.

En 2010 Barankov solicitó (y le fue concedido) asilo político en Ecuador pero desde entonces Correa ha estrechado su relación con Lukashenko al tiempo que se ha ido oponiendo a la libertad de expresión en su país como pone de manifiesto el duro enfrentamiento que ha mantenido durante un año con El Universo, el principal diario ecuatoriano, así como la clausura de seis emisoras de radio y dos cadenas de televisión.

En ese estado de cosas, y mientras se ofrece asilo político a un Julian Assange que permanece recluido en la embajada ecuatoriana en Londres, a Barankov se le retira ese mismo estatus y se está gestionando su extradición a Bielorrusia. El bloguero fue encarcelado tres semanas antes de la reciente visita de Lukashenko a Ecuador, donde firmó importantes acuerdos comerciales. Desde este país no se ha garantizado el respeto por la vida de Barankov, que como exoficial y en función de los cargos a los que se vería enfrentado podría incluso ser condenado a pena de muerte, pero mientras tanto en Ecuador continúa el proceso que podría culminar con su extradición.

Quizá tenga algo que ver, además de los mencionados acuerdos comerciales y la amistad que se ha labrado entre los presidentes de ambos países, que Barankov no es tan mediático ni suscita tantos apoyos mundiales ni el exjuez Garzón ha decidido ser su abogado. ─[BelarusLibre / Herald Sun]

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