DragonBot, el hijo secreto de un Furby y un móvil Android

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[vimeo]http://vimeo.com/31405519[/vimeo] Ay los Furbies… pequeños “robotillos” cuyos creadores nos prometían que poseían una habilidad de aprendizaje y lenguaje desmesurada. Pero al parecer más que el muñeco “inteligente” que se supone que eran, se convirtieron en un peluche mecánico con esqueleto de plástico inquietante a lo Terminator, que era tan molesto que hacías lo posible para

[vimeo]http://vimeo.com/31405519[/vimeo]

Ay los Furbies… pequeños “robotillos” cuyos creadores nos prometían que poseían una habilidad de aprendizaje y lenguaje desmesurada. Pero al parecer más que el muñeco “inteligente” que se supone que eran, se convirtieron en un peluche mecánico con esqueleto de plástico inquietante a lo Terminator, que era tan molesto que hacías lo posible para quitarle las pilas cuanto antes.

Mucho ha llovido desde entonces y ahora ha surgido un nuevo “juguete” con aspiraciones aún mayores y cuyo cerebro es tu propio móvil Android, se llamaDragonBot y supuestamente es para niños.

Digo lo de supuestamente porque, primero, cuando salga a la venta rozará los 1.000 dólares, y segundo que necesita un móvil Android y tiene tantas habilidades que posiblemente los padres no se lo lleguen a dejar nunca a sus hijos.

El caso es que ha sido desarrollado de manera conjunta por el MIT, Harvard y Northeastern con el objetivo de hacer un roboluche que ayude a los niños más pequeños a aprender a hablar y expresarse.

Para conseguirlo cuenta con 5 grados de movimiento y en lugar de ojos y boca mecánicos utiliza la pantalla de un móvil, que además le sirve como memoria, procesador, conexión a internet y cámara.

Sí, porque DragonBot utiliza la cámara y micro del móvil para saber lo que pasa en su entorno y aprender, además su aprendizaje utiliza la nube, por lo que lo que aprenda uno de ellos estará a disposición de los demás a lo enjambre.

Si esto fuera poco para empezar a alarmarnos, se puede controlar de manera remota a través de un tablet, por lo que si tienen éxito la invasión está asegurada.

Al menos podremos llevarnos su cerebro con nuestro móvil, convirtiéndolo en una carcasa inerte, aunque también tiene una aplicación con la que interactuar con su versión virtual.

En este caso, si se hace con el control, en vez de asesinarnos con las garras lo más que podrá hacer es fastidiarnos con politonos mientras vemos una peli o estamos de reunión,que puede que haga la puñeta pero al menos no sangras. [MIT Media Lab]

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