El rascacielos inacabado de 105 pisos de Corea del Norte

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El problema de las dictaduras comunistas (bueno, uno de ellos) es que cuando se viene abajo el hermano mayor que sostiene en pie el sueño cuesta afrontar algunos gastos, entre ellos la construcción de un rascacielos de 105 pisos de altura cuyas obras quedaron interrumpidas cuando en 1989 se derrumbó el Muro de Berlín y a continuación desapareció la Unión Soviética, que contribuía a sostener la economía de Corea del Norte. Posteriormente hubo varios intentos de retomar la construcción, todos infructuosos, de manera que actualmente permanece inacabado el que estaba llamado a ser el hotel más alto del mundo, el Hotel Ryugyong.

Mientras a su alrededor el pueblo norcoreano sobrevive en una miseria militarizada, una enorme mole de cemento, acero y cristal sirve de homenaje a un régimen frustrado e inútil, como la propia edificación.

Las obras comenzaron en 1987 en todo el esplendor (por decirlo de alguna manera) de Pyongyang pero veinticinco años después el interior del edificio sigue siendo un truncado desorden de hormigón sin visos de culminar su construcción a corto plazo.

Con todo, los promotores afirman que el día que esté terminado (no ponen plazo) contará con entre 3.000 y 7.665 habitaciones y con los mejores restaurantes del país con vistas panorámicas desde las ultimas plantas a la impresionante y marcial arquitectura circundante.

También está previsto que en el edificio tengan su sede oficinas de negocios y empresas, supuestamente nacionales habida cuenta del bloqueo habitual de Corea del Norte. Esperemos que algún día realmente terminen la obra y podamos ver un interior algo más animado que el actual. -[NK News]

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