Escudos electromagnéticos para naves espaciales, a la vuelta de la esquina

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El campo magnético de la Tierra nos protege de la radiación mortal que emana del Sol, también llamado viento solar, que transporta partículas de alta energía a mogollón. No querrías encontrarte en el espacio con esas partículas, créeme. Una forma de no encontrártelas es blindando tu nave espacial con capas que no dejen pasar la radiación. Pero ahora se ha descubierto que un imán pequeño (no, los de la nevera no sirven…) podría blindar toda una nave contra estas partículas. Detalles y vídeo tras el magnético salto.

Los científicos, anteriormente, pensaban que para producir un campo magnético similar al terrestre, para blindar una nave espacial, sería necesario un imán prohibitivamente grande. Pero en un laboratorio británico se ha descubierto que uno pequeño puede reflejar la mayor parte de estas partículas para defender nuestro cuerpo de la radiación, debido a cómo interactúa ésta con el campo:

“Como el viento solar es un plasma hecho de partículas cargadas, también constituye un campo magnético. cuando el campo del viento solar contacta contra la mini-magnetosfera provocado por una roca, los dos campos chocan, ejerciendo cada uno una fuerza sobre el otro. Alguno tiene que ceder. Como el campo del viento solar está creado por partículas que se mueven libremente, es el que acaba haciéndolo, alterando su orientación para minimizar el conflicto con el campo de la mini-magnetosfera.

Algunas partes del viento solar se repelen mejor que otras. Los protones, cargados positivamente, tienen 2000 veces la masa de los electrones cargados negativamente, de modo que estos últimos se reflejan mejor. Los electrones permanecen en la superficie de la burbuja magnética, mientras que las cargas positivas penetran más profundamente.

Esta separación entre cargas positivas y negativas genera un intenso campo eléctrico, sobre un millón de veces más fuerte que el campo magnético que se ha usado para crearlo. Las siguientes partículas del viento solar que golpeen este campo eléctrico son fuertemente reflejadas. El resultado es un efecto de escudo mucho más poderoso que el que el campo magnético, por sí mismo, se esperaba que produjera.”

A los más escépticos les preocupa que las partículas de todavía más energía podrían todavía penetrar el escudo, pero el Laboratorio Rutherford Appleton, que ha hecho el descubrimiento, está manteniendo conversaciones privadas con la NASA, para determinar las consecuencias de su hallazgo. Esto es así porque podría ser muy útil para uno de los problemas más grandes de la exploración espacial: la exposición prolongada a la radiación. En el futuro viaje a Marte tripulado, se podría utilizar para reducir enormemente la radiación recibida por los astronautas. De modo que si lo patentan, a la NASA le sacarían un buen dinerito.

Entre los láseres y ahora estos escudos electromagnéticos, cada vez la realidad se parece más a la ficción. —Javier G. Pereda [New Scientist]

Autor: Javiergp
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