Los falsos seguidores ‘impulsan’ la cuenta de Rajoy en Twitter

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Más de 60.000 followers en 12 horas, la mayoría árabes, colocan a Rajoy como el político español más seguido en Twitter, antes de descubrirse el fraude.

El fenómeno de las cuentas falsas en las redes sociales ha vivido en las últimas horas un episodio que sólo puede calificarse de chusco, cuando más de 60.000 usuarios se han lanzado, en un corto lapso de tiempo, 12 horas, a seguir la cuenta en Twitter del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Más allá de este espectacular incremento de seguidores -más de un 10%, puesto que antes de la avalancha, Rajoy tenía 527.000 seguidores en Twitter-, llama la atención que la práctica totalidad de los nuevos followers eran árabes. Un detalle que motivó numerosas bromas acerca del éxito de “la alianza de civilizaciones”.

Pero el hecho de que gran parte de las cuentas no dispusieran de foto de perfil o estuvieran sacadas de agencias fotográficas, o que siguieran a los mismos personajes famosos, como Shakira o Nicolas Maduro, dejó al descubierto el fake masivo. Según la auditora de redes sociales Status People, sólo el 37% de los seguidores de Rajoy son reales. El 17% son cuentas falsas y el 46% restante corresponde a cuentas inactivas, esto es, no tienen actividad real pero de vez en cuando lanzan algún mensaje de spam.

Una lástima, puesto que la cuenta de Rajoy se había convertido, con 591.000 seguidores, en la más popular de los dirigentes políticos españoles, cuando en los últimos días había visto cómo se le acercaba el líder de Podemos, Pablo Iglesias, con 523.000.

Una vez comprobado el fraude, el dirigente del PP ha reaccionado lanzando el mensaje, con la etiqueta #NoBots, de que “se está trabajando para averiguar quién está detrás de esta extraña campaña”. La teoría de una campaña de desprestigio parte de la tesis de que haya alguein interesado en generar la imagen de que la influencia de la cuenta de Rajoy es mera apariencia y que su titular se dedica a comprar seguidores falsos. Un episodio de chiste, en definitiva.

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