Foto: El día que las bromas en la oficina llegaron demasiado lejos

Empresas

bear cubicle

¿Quién no ha gastado alguna vez una buena broma en la oficina? ¿O quién no ha sido alguna vez víctima de una de ellas? Sí, en el trabajo hay que divertirse de vez en cuando, ¡O nos volveríamos majaras!

Pero una oficina es un pequeño micro-mundo en el que hay de todo un poco. Siempre está ese compañero que no tiene medida (pensad un poco, seguro que ya lo tenéis en mente), aquel que se envalentona con las gracias y las bromas y acaba escapándosele todo de las manos, el que lo exagera todo hasta lo absurdo.

Ignoramos aquí qué terrible broma sufrió el ideólogo de esta barbaridad para urdir después tamaña represalia, pero lo de dejar un oso Grizzly de tropecientos kilos en el cubículo del compañero me parece ya algo un poco desmesurado. Eso sí, seguro que esas visitas molestas del departamento contiguo desaparecerán por un tiempo.

Se aceptan teorías al respecto. Yo de mientras me ausento un momento, se me ha ocurrido algo gracioso para la oficina de redacción de ITespresso. Mmm… ¿En qué cajón pondría yo ese trombón-lanzallamas que nos dejaron una vez? – dani olego [FailBlog]

Autor: Doleo
Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor