Gafas para nadar en la piscina Hi-tech

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Parece una cosa sencilla y común, pero el diseño de unas buenas gafas de natación entraña mucha más tecnología y estudio de lo que parece. Más de una vez hemos comprado una de estas gafas en una de esas tiendas asiáticas de “eternas rebajas” y  después al probarlas en la piscina casi se disuelven en el agua cual pastilla efervescente. Que las gafas de natación ajusten correctamente es muy importante, si entra agua enseguida no vemos nada y nos dificulta alcanzar un ritmo óptimo de brazadas. Si además conseguís poneros el engorroso gorro de plástico en menos de los 25 minutos que a mí me cuesta, seguro conseguiréis ser unos crakcs de la piscina.

Estas gafas se ajustan fácilmente mediante un botón que permite aflojar o apretar la correa de manera rápida y eficaz, el “sellado” está muy estudiado para que sea mucho más difícil que exista una pequeña fuga de aire y entre el agua. El material de las lentes además está especialmente tratado para que el agua deslice rápidamente sobre las gafas y no se empañen con facilidad. El policarbonato del material empleado y la correa apenas pesan en total 60 gramos por lo que estas gafas son además muy livianas y cómodas de llevar.

El teñido de estas lentes es también especial pues filtra el 100% de la luz azul, mitigando casi al completo la distorsión que se crea bajo el agua y mejorando la percepción del entorno, tanto la profundidad como el contraste. Si estáis pensando en emular a Mark Spitz, Michael Phelps o a Johnny Weissmuller más os vale haceros con uno de esos bañadores mágicos rompe-récords, pero también con unas buenas gafas de natación como estas de visón anaranjada.  ─ [Hammacher]

Autor: Doleo
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