Intel da un nuevo giro a sus productos de sobremesa

Workspace

La compañía presenta dos potentes chipsets muy mejorados y la nueva denominación para los procesadores.

Tiempos de cambio llegan para los productos Intel. No sólo porque sigue la natural evolución de incremento de capacidades de sus productos, sino porque las denominaciones de los productos varían y los nuevos usos del ordenador se imponen en el diseño de nuevos chipsets.

Tras el Pentium 4 a 3,40 MHz, los procesadores dejarán de contar en su denominación con la famosa cifra en Hertzios de la velocidad de procesamiento. El que se denominaría Pentium 4 a 3,60 MHz será a partir de ahora Pentium 4 560. El número identificador irá acompañado de una lista de características técnicas que van más allá de la velocidad de reloj.

Pero la gran presentación de Intel se centra en los dos nuevos chipsets de la firma: el 925X Express y el 915 Express en sus versiones G y P. Ambos modelos disponen de un nuevo modelo de conexión al procesador para aumentar la velocidad de procesamiento, sustituyendo los pines por contactos y el encapsulado. Se pasa de 478 pines a 775 contactos.

Los chipsets de estas familias incorporan numerosas novedades. Las memorias intermedias DDR pasan a ser DDR2 a 533 MHz. También incluye la Intel Matrix Storage Technology, que permite configurar el ordenador para que opere en RAID o como espejo. Otro elemento importante es el Intel Wireless Connect Technology que, aunque no cuenta con tecnología inalámbrica integrada, hace que podamos configurar el ordenador como punto de acceso.

En el aspecto gráfico hay varias novedades. Los chipsets incluyen Graphics Media Accelerator 900, que es una tarjeta gráfica con aceleración integrada en el chipset. Además la conexión de las tarjetas gráficas se cambia del modelo de medida de conexión AGP al estándar PCI Express, que permite seguir aumentando las velocidades de procesamiento del aspecto gráfico. El bus de vídeo, al operar con dos vías, destina una a salida y otra a entrada por lo que se incrementa su rendimiento.

Una de las grandes ventajas que aportan estos chipsets es que, al tener integradas prácticamente todas las funciones que precisa un ordenador doméstico (el sonido es estereo 7.1) la gestión de los drivers está también centralizada.