La cámara con la que verás tu propio cogote… por ejemplo

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Somos conscientes de que ni te falta imaginación ni te sobra curiosidad. Bueno, igual sí que te sobra un poco.

Por eso esta cámara de inspección remota puede ser una buena idea para que por fin seas capaz de escudriñar (siempre quise usar esta palabra) los rincones más recónditos y misteriosos que hay a tu alrededor. Un monitor conectado a una minicámara al final de un brazo tan largo como flexible son los responsables de este prodigio de la tecnología. Por fin sabrás que hay detrás del mueble de la cocina y debajo del asiento de tu coche. ¿Deseas saber más?

Antes de que empieces a verle las pegas, pondremos en tu conocimiento que esta cámara cuenta en su extremo, junto al visor, con un par de LEDs para iluminar en la oscuridad. Porque si no tenemos luz en los rincones donde buscar eso que se nos ha caído o inspeccionar eso que se ha roto, mal vamos. Además el extremo es magnético para poder extraer objetos metálicos de ese inaccesible lugar en el que han ido a parar, así como un pequeño gancho para agarrar… bueno, lo que puedas, que esto tiene que ser ya destreza manual nivel 24.

Handheld Video Inspection Camera te permite controlar desde el monitor la imagen recogida por la diminuta cámara de alta resolución que hay al final del tubo flexible de 1 metro, incluso puedes conectarlo a un televisor (ojo, sistema NTSC americano) para ver bien grande lo que permanecía oculto. Funciona con 4 pilas AA y por si estás pensando en introducir la cámara por sitios estrechos (y hasta ahí puedo leer, que decía Mayra) recuerda que tiene un grosor de 10 mm.

Evidentemente junto a labores de vigilancia o para reparaciones puede tener otros usos próximos a la ilegalidad, como ver lo que ocurre al otro lado de una esquina o de una puerta entreabierta o por un agujero en el suelo o en el techo, como si se tratase de una película de espías. Pero también puede ser la respuesta a esa curiosidad que, no lo niegues, siempre has tenido, y es la de ver cómodamente, sin contorsiones, alguna parte de tu anatomía que no te pilla muy a la vista. Por fin podrás hacerle caso a tu madre cuando te diga “mira lo sucio que tienes el cogote” sin tener que imitar a la niña de “El exorcista“. — Antonio Rentero [ThinkGeek]

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