La Curiosity ya está en Marte, y con ella el módulo español de investigación meteorológica [Editado: foto satélite del descenso]

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La curiosidad mataría al gato, pero también llegó a Marte, y ya podemos vanagloriarnos de que allá arriba hay una prueba de que en España podemos llegar a lo más alto no sólo en fútbol, tenis o ciclismo. El exitoso aterrizaje (amartizaje no está aceptado por la R.A.E.) tras un periplo de casi 600 millones de kilómetros y nueve meses concluyó cuando los llamados “siete minutos de terror“, el lapso en el que se producía la última fase de la llegada al planeta rojo, se disiparon con la señal que indicaba que el Curiosity, el vehículo de exploración que recorrerá un área de 20 kilómetros cuadrados de Marte, había “aparcado” exitosamente en su destino.

Los “siete minutos de terror” se refieren al tiempo necesario para que la señal emitida por el Curiosity durante la entrada en la atmósfera se recupere y recorra los 248 millones de kilómetros que en estos momentos separan la posición relativa de Marte y la Tierra en sus respectivos trayectos por sus órbitas.

Hasta pasado ese tiempo el centro de seguimiento de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena (California) no sabría si tenía que lamentarse o si podría celebrarlo como finalmente ha sucedido.

La maniobra para conseguir el aterrizaje del Curiosity era complejo. En primer lugar a unos 11.000 metros de altura se desplegaría un paracaídas que frenaría el descenso y cuando faltasen 20 metros para llegar al suelo una grúa haría descender el módulo explorador suavemente hasta el suelo.

Durante los próximos dos años (aunque como en otras ocasiones, podría llegar a prolongarse el funcionamiento de los dispositivos enviados allí por la NASA)  el Curiosity llevará a cabo una concienzuda exploración geológica del cráter Gale, donde se encuentra, y del cercano Monte Sharp, a fin de desvelar la historia geológica de nuestro vecino.

Otro de los diez módulos experimentales que lleva a bordo es de procedencia española, en concreto una estación de análisis medioambiental que obtendrá medidas de temperatura del suelo, del aire, presión, humedad y radiación ultravioleta.

Y para demostrar que está allí, que ha llegado bien y que se encuentra en un emplazamiento tan interesante científicamente como aburrido paisajísticamente, el Curiosity nos ha enviado ya su primera imagen desde Marte. Cómo no, a través de Twitter.

[EDITADO] Añadimos por su interés una fotografía del descenso del Curiosity sobre la superficie de Marte captada por la cámara HiRise del Orbitador de Reconocimiento de Marte en el que vemos el paracaídas desplegado. ─[TwitterMRO HiRISE]

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