La forma perfecta de que embarcar en un avión no se convierta en un caos

EmpresasInnovación

Uno de los momentos más desesperantes de los viajes es cuando toca embarcar en un avión y toda la gente se agolpa buscando su asiento, colocando sus pertenencias, obstruyendo la marcha del resto de viajeros…

Todo eso tiene los días contados, al menos si las aerolíneas deciden tomar ejemplo del eficaz método que ha desarrollado en su tiempo libre el astrofísico Jason Steffen y que como demuestra el vídeo que os enseñamos tras el salto permite que subir a bordo y acomodarse no sea una desesperante permanencia en una cola inamovible. Y aún hay más.

La navaja de Occam es ese principio que reza que la solución más sencilla a un problema suele ser la verdadera.

El doctor Steffen ha demostrado una vez más que es así. Un momento caótico y enervante al embarcar en un avión es aquel en el que la gran mayoría de los pasajeros está de pie en el pasillo esperando que los que accedieron a la cabina en primer lugar localicen sus asientos, se acomoden en ellos, coloquen sus pertenencias en los debidos alojamientos… y así un centenar largo de personas.

El secreto detrás del método Steffen consiste en un acceso de los pasajeros no consecutivo.

Se permite la entrada en primer lugar a los pasajeros que ocupan los asientos de ventana de filas alternas. A continuación se completa con los pasajeros del resto de asientos de ventana que quedaban sin ocupar. Posteriormente los ocupantes de los asientos centrales de las filas que se ocuparon al principio, y así alternativamente.

De esta manera un pasajero no molesta al que viene detrás de él ni ralentiza el embarque a pesar de que tarde tiempo en acomodarse y guardar su equipaje de mano porque el pasajero que va detrás de él al acceder a la cabina va a sentarse a la fila del otro lado del pasillo y los pasajeros que van detrás ocupan asientos posteriores.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=o9-XjEI8VmA&feature=player_embedded[/youtube]

Observando el vídeo casi se tiene la sensación de estar asistiendo a una coreografía y también parece que el vuelo va casi vacío. Jason Steffen  se ha basado en el método Monte Carlo y sostiene que se podría reducir a la mitad el tiempo de embarque en un avión de pasajeros. Ya sólo falta que las compañías aéreas, además de adoptar esta técnica, consigan que sus vuelos sean puntuales. Lo de la calidad de la comida ya es una batalla perdida. ─[WBEZConsumerist]

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor