Las operadoras de UMTS tardarán 10 años en recuperar su inversión

Movilidad

Los expertos aseguran que la telefonía móvil de tercera generación sólo despegará si se flexibilizan los precios y se crea una masa crítica de consumidores.

Las operadoras de telefonía móvil de tercera generación (UMTS) necesitarán al menos 10 años para recuperar la inversión realizada en la compra de licencias, con lo que superarán en muchos casos los períodos asignados de licencia, según los estudios citados en la segunda edición del “Future Trends Forum” de la Fundación de la Innovación Bankinter.

Los expertos reunidos en el Foro recuerdan que la subasta de licencias UMTS en Europa costó más de 100.000 millones de euros a las operadoras, que decidieron acometer gigantescas inversiones ante previsiones “tan alejadas de la realidad” como que en 2004 habría 10 millones de usuarios de UMTS en Alemania, precisamente uno de los países en los que el desembolso de las compañías fue más elevado.

A pesar de que tanto los accionistas como las propias operadoras ya han descontado el “enorme desembolso” al que éstas hicieron frente, la consultora iSuppli estima que hasta 2007 las empresas deberán gastarse un montante equivalente para desplegar las redes UMTS.

Los expertos advierten del peligro que supondría que las operadoras decidieran traspasar a los consumidores el elevado coste que pagaron por las licencias en su día y aseguran que la telefonía móvil de tercera generación (3G) “sólo despegará si se flexibilizan los precios, buscando crear una masa crítica de consumidores, y si se dan por descontadas ya las pérdidas ocasionadas por las subastas”.

Una parte importante de los expertos consultados considera que seguirán siendo las operadoras las que cobren en el modelo de negocio UMTS, manteniendo al actual sistema de una factura mensual que incluya tanto las cuotas de conexión como los productos y servicios adicionales contratados.

En lo que respecta a los servicios de voz, “a las operadoras les aterra entrar en una guerra de precios”, porque una reducción demasiado atractiva “puede canibalizar los ingresos de las operadoras si los clientes más valiosos se apuntan a los descuentos”. Además, las compañías tienen que hacer frente a los bajos precios de la voz sobre IP.

En cuanto al tráfico de datos, las operadoras podrían caer en la tentación de cobrar por tiempo de conexión o por volumen, pero los expertos del foro consideran que este modelo no sería viable y abogan por un tipo de ‘tarifa plana’ similar a la que ha acabado imponiéndose en el acceso a Internet.