Los 11 grandes fracasos tecnológicos de 2016

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Gadgets que explotan, bots que se vuelven nazis y drones que caen del cielo. 2016 estuvo lleno de grandes flops en el mundo de la tecnología.

Hay muchas razones por las que 2016 será recordado como uno de los años más raros de la historia reciente. El mundo de la tecnología no fue ninguna excepción: hubo (muchas) explosiones, decisiones extrañas por parte de las grandes tecnológicas, los primeros ejemplos de que la inteligencia artificial quizá sea demasiado fácil de manipular y noticias de robo de datos que alcanzan nuevos récords y ya casi ni sorprenden.

Algunas empresas se vieron más afectadas que otras. Entre las que estarán deseando cerrar 2016 de una vez están BlackBerry (¿cuántos años lleva sin perder la esperanza de que el año que viene será mejor?), que parece que ha tirado la toalla en el mercado de los smartphones de forma definitiva; o Twitter, que sintió este año qué significa ser rechazado por todos tus pretendientes potenciales. Y Samsung, claro.

Un año en el que tu smartphone bandera, ese que has diseñado con cuidado y lanzado con el ambicioso objetivo de ponerle las cosas difíciles al último iPhone, llena titulares no por milagroso, sino por peligroso, es un año que quieres dejar atrás cuanto antes. Quizá puedan consolarse pensando en que no fueron  los únicos que vieron sus productos explotar: los hoverboards, esos patinetes que tan de moda se pusieron las navidades pasadas, también sufrieron combustiones espontáneas; hasta Elon Musk tuvo que ver cómo uno de sus cohetes de SpaceX explotaba en la rampa de salida.

En Microsoft cierran un año bastante redondo, en el que lanzaron una serie de productos que, si bien todavía está por ver qué respuesta tendrán en el mercado, por lo menos lograron que la etiqueta de “empresa cool e innovadora” empiece a desplazarse desde Apple hacia ellos. Porque Cupertino tomó algunas decisiones que parecían tomadas simplemente por eso de que tenían que cambiar algo: desapareció el clásico puerto de audio del iPhone y eliminó el adorado MacSafe de los Macbooks. El peor momento de Redmond tuvo lugar en marzo, cuando su bot de inteligencia artificial en Twitter se volvió nazi en pocas horas de interacción en el salvaje mundo de la red de microblogging (menos mal que era solo un bot y no un robot).

Facebook estuvo también en el punto de mira por varios temas; el más polémico y el que más quebraderos de cabeza costó a Mark Zuckerberg fue el de las noticias falsas. Algo que no hubiese tenido tanta repercusión si los resultados de las elecciones de Estados Unidos hubieran sido diferentes se convirtió de pronto en la razón número uno esgrimida contra la red social (de la privacidad ya nadie parece acordarse). 

Todos pueden intentar consolarse pensando que 2016 fue en general un año nefasto. Aunque mal de muchos…

Los 11 grandes fracasos tecnológicos de 2016

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Nadie quiere a Twitter
En 2016, Twitter se puso por fin (de forma no oficial, pero como secreto a voces) a la venta. Pero uno a uno, todos los compradores potenciales (Google, Disney, Apple, Microsoft, Salesforce) fueron diciendo que no tenían pensado comprarla. ¿Seguirá Twitter con su independencia forzosa en 2017?
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