Los esfuerzos para llegar a la sociedad de la información

Movilidad

Las medidas para promover la implantación de la sociedad de información son el centro de la actividad de los dirigentes.

Microsoft y el Gobierno coinciden en que una bajada de precio en las tarifas de conexión a Internet facultaría que aumentase el número de ordenadores online. Esta rebaja influiría mucho en los usuarios, aunque analizando las carencias informáticas de España, y las de la propia Internet, son varios los elementos que habría que reforzar.

En el aspecto empresarial poco queda por hacer en cuanto a nuevas conexiones. Resta mejorar lo existente y abaratarlo, e incorporar las novedades que vayan apareciendo. Sin embargo en el mercado residencial la situación es distinta.

Como cualquier bien, Internet debe tener atractivos suficientes para conseguir que la gente se vuelque en la conexión. Una funcionalidad que lleve al público a esos terrenos se denomina killer application. De momento, y le duela a quien le duela, la gran parte de los usuarios que ha adquirido una línea ADSL lo hace con el objeto de descargar música, películas, juegos o contenidos gratuitos. Y todos los días podemos leer la constante batalla de compañías, lobbys y políticos contra este uso de Internet y la proximidad de su fin.

Por otro lado, todas las posibles killer applications existentes pasan por el consiguiente consumo de producto. Si el precio de mantenimiento de una conexión, simplemente incluyendo equipo y acceso es de 60 euros al mes, el disfrute de Internet aumenta ese precio ostensiblemente, y si queremos que nuestra máquina nos dure algo más que un par de navegaciones debemos incluir un buen y actualizado antivirus. Todo ello sin contar con la generalizada ignorancia en cuestiones informáticas. Además, nos encontramos con una situación económica en la que las diferencias entre rentas altas y bajas están aumentando, con la consiguiente estrechez de bolsillos y poco dinero para gastar en estas cuestiones.

Si sumamos todo ello hallamos que los problemas de la extensión de la sociedad de la información son más complejos que lo que una rebaja de precios puede solucionar. La brecha digital no parece tener visos de ser resuelta, aunque dicha reducción de tarifas sería un soplo de aire fresco para dar un pequeño tirón, y al menos los actuales internautas españoles no tendrían la sensación de estar siendo engañados, como muchos de nuestros lectores nos hacen saber.

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