Los problemas del Note 7 ponen en riesgo el futuro de SDI

Gestión empresarial

Cuando Samsung le echó la culpa de los problemas del Note 7 a sus baterías, no se dio cuenta de que la gran damnificada sería SDI, que ahora lucha por su reputación.

Aunque el fiasco del Note 7 ha supuesto para Samsung un palo económico, su cotización finalmente no ha salido muy perjudicada y las pérdidas se han asumido sin que supongan un grave problema a corto o medio plazo. Pero no ha sido así para SDI, el principal suministrador de baterías de Samsung, que ahora tiene que lidiar con las dudas y sospechas del sector, aunque todavía no se sepa si la razón de los problemas del Note 7 eran sus baterías.

Samsung se apresuró a culpar a las baterías del Note 7, y de hecho con el cambio de las mismas usando las de la marca China Amperex Technology no solucionaron nada, y finalmente Samsung tuvo que retirar del mercado el modelo de smartphone, aunque el problema real podría no ser las baterías. Todavía se sigue llevando a cabo una investigación para encontrar el verdadero problema del terminal, pero el daño a SDI ya está hecho.

La compañía, con el 25% de la cuota de mercado de baterías para pequeños dispositivos, ha perdido una quinta parte de su valor en Bolsa por el escándalo del Note 7, y sus pérdidas en el tercer trimestre han duplicado las del mismo periodo del año anterior. Pero lo peor está en la falta de confianza de los nuevos clientes, algo esencial para los planes de diversificación de la compañía, que buscaba ampliar su presencia en otros sectores, como el de los coches eléctricos, y que ahora tiene que enfrentarse a los problemas que probablemente ni siquiera había generado en un principio.

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