Los smartwatches provocan que las universidades prohiban los relojes

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Al igual que ya ocurriera con las Google Glass en los cines y otros muchos lugares públicos, la evolución de los smartwatches hasta permitir no diferenciarlos de relojes normales está llevando a que las universidades prohíban todos los relojes.

Algunos estudiantes se valen de cualquier tipo de sistema para copiar. Las clásicas chuletas son algo tan ‘viejuno’ como las cintas VHS y los discos de 3½”. La evolución de los móviles ha creado todo un nuevo ‘arte’ de la chuleta de alta tecnología en la que se incluyen pinganillos, micros, cámaras, etc… Si bien el uso de equipos espía es algo muy limitado, el de los smartphones no, razón por la que en muchos centros educativos en los exámenes están totalmente prohibidos.

Ahora con los avances en smartwatches ocurre algo que temen muchos examinadores. Nos encontramos con el potencial de un smartphone, pero que se  confunde con un reloj clásico, algo muy normal para controlar cuanto tiempo queda en una prueba. Ante la imposibilidad de poder examinar a decenas de alumnos y comprobar si sus relojes son o no inteligentes, en varias universidades han optado por curarse en salud y prohibir todos los relojes.

Esta decisión ha sido tomada ya por varias universidades británicas, en las que smartphones y smartwatches deberán depositarse en zonas especiales, y la prohibición podría extenderse por multitud de países como algo habitual. Aunque los wearables y smartwatches todavía no son algo tan común como los smartphones, es cuestión de tiempo que lo sean y la llegada del Apple Watch va a precipitar su estandarización como algo esencial junto con el móvil, la cartera y las llaves.

Pero los smartwatches son sólo el principio de una oleada de wearables que van a provocar que se necesiten multitud de reformas a la hora de examinar. Audífonos como el Nanoplug, las mejoras en conexiones inalámbricas y la complejidad en la legalidad de inhibidores de señal complica bastante la situación y plantean un futuro cercano en el que puede que antes de un examen se tenga que pasar controles de seguridad dignos de un aeropuerto.

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