Monta tu propia red inalámbrica

Movilidad

Cada vez son más populares las redes inalámbricas debido a su facilidad de instalación y la comodidad de prescindir de los cables, pero la seguridad es su talón de Aquiles. Un usuario con un ordenador situado dentro del radio de acción de nuestra red, puede, no sólo aprovecharse de nuestra conexión a Internet, también puede acceder a nuestro sistema

Instala el router

La instalación del router es el primer paso. Aunque esto puede variar en función del tipo de dispositivo que hayamos adquirido, los pasos a seguir son prácticamente los mismos en todos ellos. Primero debemos conectar el router al PC desde el que vamos a realizar la instalación. Esta conexión puede ser vía USB o Ethernet.

Si el dispositivo que estamos instalando, además de ejercer las funciones de enrutador, también es módem o puerta de enlace, deberemos conectarlo a la línea telefónica. A continuación debemos llevar a cabo la instalación de los controladores del propio router, por medio del CD que nos haya proporcionado el fabricante del dispositivo

Configura la conexión del router

Si la conexión es por puerto Ethernet, lo más habitual, como el caso que nos ocupa con el dispositivo utilizad de Linksys, es que, después de la instalación de los controladores, debamos configurar la conexión del routerpor medio de la web integrada en el propio producto.

Para acceder a ella, lo haremos por medio del navegador que tengamos instalado en nuestro ordenador. En él escribiremos la dirección IP que nos indique el fabricante, que en la mayoría de los casos es http://192.168.1.1.

Lo más habitual es que se nos solicite un nombre de usuario y una contraseña, generalmente admin en ambos casos, aunque posteriormente deberemos cambiarlos por motivos de seguridad.

Introduce tu nombre de usuario y DNS asociados

A continuación debemos introducir los datos que nos haya proporcionado nuestro proveedor de Internet para establecer contacto con su servidor. Los datos que hay que rellenar son el nombre de usuario, la contraseña y los DNS asociados.

La interfaz de cada router es distinta, pero bastante similares entre sí. Debemos localizar los apartados Configuración de acceso a internet y el de la configuración de la red que estamos creando, donde escribiremos las direcciones IP de nuestro ordenador, desde el que estamos llevando a cabo la configuración, y la del router.

Configura el acceso inalámbrico al router

Una vez hemos configurado el acceso a Internet, debemos configurar el acceso inalámbrico al router. Para evitar la posibilidad de que accedan a él usuarios no deseados, debemos configurar nuestro router inalámbrico para permitir el acceso a los PCs que nosotros queramos.

Para ello escribimos la dirección IP del router en el navegador, aunque si no hemos salido de la configuración, buscaremos el apartado correspondiente, es decir el denominado inalámbrico o Wireless. En cada fabricante, la interfaz será distinta, pero el método es igual.

En esta nueva ventana se nos solicitará el tipo de tecnología inalámbrica utilizada, a, b o g, así como el nombre que le vamos a dar a nuestra red inalámbrica. Este nombre será el que se difunda por ondas de radio para que los que se encuentren en el radio de acción, puedan detectar y acceder a la red. La primera vez que configuremos la red, es necesario activar esta emisión

Encripta las transmisiones

El primer paso que debemos tomar para que el tráfico entre los distintos terminales que componen nuestra red es encriptar las transmisiones. Cuando salió el segundo estándar de transmisión inalámbrica, 802.11b, se diseño un mecanismo para dotar a estas redes de una protección similar a las redes cableadas, se le denominó WEP (Wired Equivalent Privacy). Este cifrado fue la única protección durante mucho tiempo, aunque posteriormente se desarrollaron otros más complejos y eficientes.

En cualquier caso conviene activarlo si no se cuenta con otro tipo de protección. En la actualidad, casi todos los dispositivos cuentan con soporte para otro estándar de encriptación, WPA. Este sistema de encriptación es mucho más complejo ya que se basa en el cifrado mediante claves dinámicas, calculadas a partir de una contraseña. Este es su punto flaco, para que se a realmente eficaz, debemos tomar una contraseña lo más larga posible, hasta 63 caracteres, tratando de incluir mayúsculas, minúsculas y números

Nivel más alto de seguridad

Una de las posibilidades para mantener un nivel de seguridad más alto en nuestra red, es desactivar la emisión del nombre de nuestra red, este nombre se denomina SSID o ESSID. Una de las particularidades que llevan a cabo los routers por defecto es que difunden nuestro nombre SSID por la red.

Esto significa que cualquiera que esté en el radio de influencia de nuestra red inalámbrica, tiene acceso a ese nombre. Si desactivas la difusión de ese nombre, el extraño que vaya a conectarse a la red no sabrá que ahí hay una red y por lo tanto no intentará conectarse. El mejor sistema de seguridad es que no haya tentación de saltársela. De esta forma sólo accederán a la red, aquellos que cuyo nombre aparezca registrado en las propiedades de red.

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