“No hay ADN de Assange en este condón”

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Ante un Tribunal resulta complicado probar algo en ausencia de pruebas. Y en el caso de una agresión sexual como esta de la que se acusa a Julian Assange, cuando una de las pruebas es un preservativo presuntamente empleado en el acto y este no contiene restos genéticos del acusado la cosa se tuerce. Se tuerce para la Fiscalía y se endereza para Assange… con perdón.

Una de las víctimas que acusan al fundador de Wikileaks de someterla a una agresión sexual entregó a la policía sueca un preservativo que según declaró había usado Assange en el acto.

Analizado por dos laboratorios forenses diferentes no se han encontrado evidencias de que en el mismo se contenga ADN del acusado. Esto complica aún más el complejo entramado judicial que se cierne en torno al australiano, actualmente refugiado en la embajada ecuatoriana de Londres.

Aunque se le acusa de tres delitos de abuso sexual y uno de violación, gravita sobre su persecución judicial el interés de Estados Unidos de América en que sea extraditado desde Suecia para responder de delitos de revelación de secretos a través de Wikileaks. Todo podría complicarse aún más (para USA) y dar un sorprendente giro de los acontecimientos si no pudiera probarse que realmente Assange mantuvo siquiera las relaciones sexuales forzadas de las que se le acusa. Tampoco parece que esto resuelva el asunto por lo que seguiremos informando de este (por el momento) inacabable culebrón. ─[El Mundo]

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