No, Luke… yo soy tu… ¿perro?

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Nuestras mascotas… pequeños seres peludos en los que volvamos nuestro cariño, nuestro afecto… y nuestras ganas de humillar a un pobre animalillo indefenso.

Algunos se empeñan en dotar de derechos a los animales cuando quizá sería más importante no avergonzarlos disfrazándolos de algo que ni siquiera en humanos tiene gracia… pero es que ¡están tan monos vestidos de Yoda, Darth Vader o la princesa Leia! ¿Deseas saber más?

Una Saga Galáctica reconocible por incluir criaturas de todo tipo y condición es el mejor trasfondo para elegir un disfraz con el que nuestro perro pase desapercibido incluso en la cantina del puerto espacial de Mos Eisley, ya sabes, hay que andarse con cuidado para salir de allí sin un brazo cercenado a golpe de sable láser (un arma noble para tiempos más civilizados) o sin que un pícaro contrabandista te meta un tiro entre ceja y ceja (Han disparó primero).

Quizá la única forma de que Bobby, Rocco o Jeremías (en fin, el nombre que le hayas puesto a tu perrito) recupere su dignidad es dejar de ponerle esos jerseys de lana que le teje tu madre y vestirlo como un perro del Lado Oscuro. Con casco y todo.

Si tu cánido es resabiao y se comunica cambiando de órden los ladridos tomar el aspecto de un viejo y sabio Maestro Jedi puede que  mejor le vaya. Si es perrita nada como un par de ensaimadas capilares en torno a las orejas, un trajecito blanco y ya está lista para pedir ayuda a ObiWan a través de un mensaje holográfico.

Con estos disfraces galactico-caninos solo podemos desearte que la Fuerza te acompañe. ─Antonio Rentero [ThinkGeek]

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