Por qué no hay que decir adiós a Nokia

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La compra de la división de hardware de Nokia por parte de Microsoft se cerró ayer, ¿qué pasará ahora con la compañía y la marca?

Ya está, lo que todo el mundo conocía como Nokia ha desaparecido. Ayer se completó la compra de la parte de móviles de la firma finlandesa por parte de Microsoft, que ya ha anunciado que le cambiará el nombre a Microsoft Mobile. Nokia como tal no ha muerto, ya que la compañía continúa con sus negocios de redes (Nokia Solutions and Networks) y de mapas (HERE), pero los teléfonos, lo más conocido, no.

El cambio de marca de Nokia a Microsoft Mobile por parte de Redmond podría parecer poco acertado a primera vista, pero analizado en profundidad quizá no lo sea tanto. En primer lugar, Microsoft está obligada a cambiar de nombre, ya que solo tiene los derechos de la marca Nokia durante medio año. Después, esta volverá a su origen finlandés.

Pero ¿no encontraron nada mejor que Microsoft Mobile? ¿Quién va a comprar un teléfono con esa marca? Antes de continuar sacando conclusiones precipitadas hay que tener en cuenta otra cosa: lo que se llamará Microsoft Mobile será la empresa, lo que hasta ahora era la división de móviles de Nokia. Los teléfonos dejarán de ser Nokia, por supuesto, pero los derechos de las marcas Lumia y Asha los tiene Microsoft, por lo que es posible que continúen por ese camino.

Esto deja a Nokia la puerta abierta a volver al negocio de los teléfonos móviles y hacerlo con su marca, conocida en todo el mundo y todavía muy reconocida y con grandes cuotas de mercado en algunos países (especialmente en los mercados emergentes). Ahora mismo parece difícil que la firma finlandesa quisiera volver a empezar algo que acaba de vender, pero esa puerta está abierta para futuros cambios de rumbo dentro de varios años.

¿Y qué hará ahora la Nokia que queda?

Desde que se hizo el anuncio hace ya varios meses, lo que mucha gente pensó era que Microsoft había comprado Nokia, pero, al igual que pasó con Google-Motorola, y como ya indicábamos al principio de este artículo, no es cierto. Microsoft se ha hecho solo con una parte de Nokia, la división de Devices and Services. ¿Qué es lo que queda? Su negocio de redes, Nokia Solutions and Networks, el de mapas, HERE, y el de patentes e I+D, Nokia Advanced Technologies.

Porque sí, Nokia ahora es una firma con mucho dinero (tras haber vendido por varios miles de millones de dólares una división que provocaba pérdidas) y con un porfolio de más de 30.000 patentes, muchas relacionadas con la comunicación inalámbrica, materiales, nanociencia y software. Y, según adelantó el CTO de Nokia, Henry Tirri, hace un par de meses, la nueva-vieja Nokia se centrará en el Internet de las cosas.

La idea es ofrecer más sus servicios y tecnologías (es decir, sus patentes) que desarrollar nuevos productos, al menos de momento. “Muchos de nuestros activos tecnológicoso ayudarán a la evolución futura de este mundo: conectividad global, nuestra experiencia en conectividad por radio, materiales, imágenes y tecnologías táctiles”, aseguraba Tirri en una entrevista en el Technology Review en febrero.

Y después está, por supuesto, HERE, la división de mapas que ya está siendo calificada como “la joya oculta” a la que se aferrará Nokia en esta nueva etapa. Y que al final, por muy duro que vaya a ser para los finlandeses (y muchos fans de la marca) dejar de ver la palabra “Nokia” en teléfonos móviles, parece simplemente que la compañía se ha sacado un peso de encima gracias a Microsoft. Borrón y cuenta nueva. Al fin y al cabo, no es la primera vez que se reinventan.

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