¿Qué le pasa a la bolsa con Apple?

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Tras presentar resultados record y el cuarto trimestre con más beneficios en la historia de cualquier compañía, las acciones de Apple cayeron un 10%. ¿Cuál es el problema?

La relación de Apple con la bolsa es similar a la de un niño brillante en el colegio que llega a casa con todo sobresaliente y sus padres le echan en cara no haber sacado matrículas de honor. Por si no estaba clara la analogía, Apple es el niño. La bolsa son los padres. Esta semana Apple presentó sus resultados financieros del último trimestre. Todo sobresalientes, todo récord. La bolsa reaccionó preguntando por las matrículas.

Esa pregunta por las matrículas se tradujo en caídas del precio de sus acciones de más del 12%. ¿Son los inversores demasiado exigentes con Apple? ¿Por qué 13.100 millones de dólares de beneficio no son suficientes? ¿Por qué vender un 28% más de iPhones y un 48% más de iPads es decepcionante? La cifra clave parece ser la de los beneficios: esos 13.100 millones son solo ligeramente superiores (menos de un 1%) a los del cuarto trimestre de 2011. Es decir, el beneficio de Apple sigue creciendo, pero a un ritmo cada vez más lento.

Las expectativas eran además muy superiores a lo que después presentó Apple. Se esperaba que la firma vendiera 50 millones de iPhones, y se quedó en “solo” 47,8 millones, por ejemplo. Estas ventas más bajas de lo esperadas ayudan a que el ritmo al que crece el beneficio de Apple se haya ralentizado. Y los inversores se preocupan de que esta ralentización pueda dar la vuelta y que el crecimiento empiece a ser cada vez menor.

¿Está Apple estancada en innovación?

Además de las expectativas, otro de los temas que están provocando la caída de Apple en bolsa es la percepción, cada vez más extendida, de que el poder innovador de Apple se ha estancado. Apple se podría haber aferrado al éxito del iPhone y del iPad, cuando el potencial de creación de productos nuevos es ahora mayor que nunca. Confiar en ese éxito, además, podría salirle caro a Apple por creer que el iPhone nunca va a pasar de moda.

Y el potencial de innovación o entrada en otros mercados es enorme. Apple podría optar por lanzar un iPhone de pantalla más grande (un phablet), decidir entrar en los mercados emergentes con un smartphone o un tablet low-cost, entrar por fin de lleno en el mercado de las televisiones… O hacer que iOS sea un plataforma para más dispositivos, como ya pasa con Android. Hay ya frigoríficos con Android, pero ¿dónde están Apple y iOS en el mundo del hogar conectado? ¿Y por qué no aprovecharse del BYOD ampliando sus ofertas para empresas?

“No nos interesan los ingresos por los ingresos. Podríamos poner la marca Apple en muchas cosas y vender mucho más. Lo más importante para nosotros es que nuestros clientes amen nuestros productos, no solo que los compren”, aseguró Tim Cook durante la presentación de los resultados. Unas declaraciones que ya han levantado alguna duda de inversores y analistas preguntándose por qué no crear más productos que los usuarios vayan a amar.

¿Volverán las acciones de Apple algún día a aquellos 700 dólares alcanzados en septiembre o se quedarán por los 450 dólares en los que están ahora? Es difícil saberlo, aunque la compañía sin duda necesita mejorar dos aspectos: intentar recuperar su margen de beneficio (cada vez menor) o lograr que sus beneficios simplemente crezcan más y, el más difícil, volver a presentar un producto revolucionario. Repetir lo que pasó con el iPhone. La bolsa sí estará orgullosa.

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