Ride, un Blablacar interurbano y empresarial fundado por el ex CTO de Uber

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Ride quiere reducir el tráfico y los problemas de aparcamiento ayudando a los profesionales y empleados que tenga la misma ruta a compartir coche y gastos.

Aunque la autopista del ride-sharing o el transporte de personas P2P parece un poco atascada, aún hay espacio para que entren nuevos conductores. Aun no lo parezca, Uber y Lyft están dejando algunos carriles sin ocupar.

Ride es una nueva startup -a la par que aplicación móvil para iOS- que ha surgido en EE.UU para hacerle la competencia a ambos servicios. Está fundada por el ex responsable técnico de Uber, Oscar Salazar, y respaldada económicamente por TPG Capital. Su seña de identidad es que se trata de una herramienta orientada a compartir trayectos dentro de las ciudades, no ha sido creada para hacer de sucedáneo de los taxis.

Ride no es un producto B2C como pueda ser BlaBlacar, sino que intenta captar a los usuarios profesionales y empresariales. De hecho, la compañía está buscando asociarse directamente con empresas para que den a conocer su herramienta entre su plantilla. El objetivo de la startup es que los empleados que todos los días toman rutas similares para ir a sus oficinas o lugares de trabajo puedan compartir transporte. Un algoritmo permite encontrar coincidencias entre sus orígenes y destinos. De esta manera, también ahorran (dicen que hasta 5.000 dólares al año) compartiendo gastos y hacen networking.

Además de todo eso, esta nueva app de ride-sharing permite que se contamine menos, al usarse un único vehículo donde antes se utilizaban varios. Y también se reducen los problemas de aparcamiento y los gastos derivados de los taxímetros.

“Realmente pensamos que Ride se ajusta a una necesidad que nadie estaba resolviendo”, ha explicado la CEO de Ride, Ann Fandozi. “Ya hay un montón de servicios para transporte que dan la opción de conseguir un taxi o un coche negro, pero nosotros queremos captar a gente que hace trayectos con asiduidad”, señala esta antigua directora ejecutiva global de DaimlerChrysler.

Otra de las diferencias de Ride respecto a Uber o Lyft es que a los conductores no se les pagaría nada por su servicio de chófer. La herramienta ha nacido para animar a los compañeros de trabajo a que paguen el coste del viaje, pero no como una vía para compensar a los conductores. De hecho, es la propia aplicación la que establece las tarifas teniendo en cuenta los precios de la gasolina y la distancia del trayecto.

La startup lanzó su servicio en la Universidad de Stanford el año pasado y desde ahora está disponible para todas las empresas de EE.UU. Por el momento, no hay información en relación a en qué ciudades del país va a operar.

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