Rusia pide a Apple y SAP que compartan códigos fuente para combatir el espionaje

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El Kremlin quiere aclarar cuestiones sobre seguridad de la información, después de la cadena d escándalos de espionaje iniciada con las denuncias de Snowden.

Desde hace tiempo, las relaciones entre Rusia y los países occidentales viven un deterioro progresivo, agravado con la guerra civil en Ucrania. Las grandes corporaciones tecnológicas no están siendo ajenas a este conflicto, que ha mermado la confianza del Gobierno ruso. A finales de abril, el Parlamento ruso aprobaba una ley que impedirá a empresas como Google, Skype o Facebook operar en Rusia a menos que almacenen datos en el país. Ahora, el Kremlin quiere que Apple y SAP compartan sus códigos fuente para combatir el espionaje.

Según informa Russia Today, el Gobierno ruso ha solicitado que los gigantes Apple y SAP revelen sus códigos fuente a los especialistas estatales con el fin de aclarar las cuestiones de seguridad de la información, después de la cadena de escándalos de espionaje iniciada con las revelaciones de Edward Snowden, que han socavado la confianza en los productos extranjeros.

Esta medida serviría para garantizar el derecho de los usuarios a la privacidad y proporcionará más seguridad de la información a los servicios del Estado y clientes corporativos, dijo el Ministerio de Comunicaciones ruso en un comunicado. La semana pasada, el ministro de Comunicaciones, Nikolay Nikoforov, se reunió con el gerente general de Apple en Rusia, Peter Engrob Nielsen, y el director general de SAP en el país, Vyacheslav Orekhov.

Según Nikoforov, “obviamente, las empresas que publican el código fuente de sus programas no están ocultando algo, pero los que no tienen la intención de establecer una cooperación con Rusia en esta cuestión pueden tener capacidades no declaradas en sus productos“. Estas capacidades serían las llamadas puertas traseras, utilidades que permiten a terceros tener acceso a datos de los usuarios.

El ministro señaló que la perspectiva de uso del software y hardware producido por las empresas que se nieguen a compartir sus códigos con el Gobierno “sigue siendo incierto”. Pero “los clientes estatales optarían por productos dignos de confianza“, advirtió Nikoforov.

La petición, aunque pueda sorprender, no es nueva. Varias empresas tecnológicas extranjeras ya han facilitado el acceso a su código fuente. En particular, Microsoft ha estado compartiendo desde 2003 estos datos de sus productos  con el Atlas, una institución dependiente del Ministerio de Comunicaciones.

La propia SAP ya ha compartido anteriormente los códigos de su software ERP (Enterprise Resource Planning) con Rusia. Estos programas han sido certificados y actualmente están siendo utilizados por el Ministerio de Defensa, Rosatom Corporation y Ferrocarriles de Rusia, dijo. Pero las autoridades aún no disponen de los códigos fuente de los nuevos productos G-cloud e InMemory.

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