Subastan el mono de carreras de Steve McQueen por casi un millón de dólares

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Se trata de uno de los iconos indiscutibles de la masculinidad dentro y fuera de la pantalla cinematográfica, una leyenda del cine, el motor y la personalidad de un tipo de hombre muy particular.

Steve McQueen resulta inolvidable en películas como “La gran evasión”, “Bullit” o “La huida”. Configuró un peculiar tipo de hombre resuelto, independiente, osado y sobre todo rápido. Enamorado él mismo del mundo del motor hasta el punto de competir en diversas pruebas y protagonizar sus propias escenas de acción y persecuciones en coche y moto en los rodajes, una de las prendas que quedaron inmortalizadas por el actor en una cinta que narraba precisamente el mundo de la alta competición, “Le Mans”, acaba de ser subastada por el astronómico precio de $984.000.

Ambientada, como su propio nombre indica, en la mítica carrera de resistencia que lleva cada año a los bólidos más potentes a correr durante 24 horas en el circuito de la ciudad homónima, “Le Mans” se convirtió en una película fundamental del cine de carreras de los años 70 junto a producciones tan vibrantes como la excelente “Grand Prix” que convertía la Fórmula 1 en un torrente de emoción e intensidad, aderezado con el pulso maestro del director John Frankenheimer y un montaje que rivaliza en espectacularidad con las actuales emisiones de este deporte pese a haber transcurrido caso medio siglo desde su estreno. Además del montaje a pantalla partida y múltiple fue la primera ocasión en que se montaron sobre los vehículos cámaras móviles controladas de forma remota.

Como respuesta a esa película y otras similares de menor entidad se contrató a McQueen para que protagonizara otra película con el mundo del motor como protagonista y el mono que vistió encarnando a un piloto de las 24 Horas de Le Mans, con el paso del tiempo, se tornó tan icónico como el actor que lo llevaba.

Para el rodaje de “Le Mans”, un proyecto muy personal de McQueen en el que comprometió su propia productora, se llenó el circuito de cámaras y el propio actor, a los mandos de un Porsche, participó en la carrera quedando finalmente clasificado en el puesto 8º.

En 1971, año de rodaje de la película, el mono se sorteó como parte de la promoción del film por el periódico británico “The Independent” y el afortunado ganador fue Timothy Davies, un chico de 12 años que ahora ha subastado la prenda. Ahora se ha convertido en la pieza individual de memorabilia cinematográfica más cara de la historia al haber sido adjudicado por una puja ganadora de $984.000, unos 760.000 €. ─[Autoguide]

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