Pese a que las ventas de Nintendo Wii han aumentado, la fortaleza del yen y las pocas unidadades de juegos de DS comercializados han ocasionado unos malos números para el fabricante japonés.
La industria de videojuegos no muestra señales de recuperación, con una caída de las ventas del 26% en abril, el mayor descenso del mercado desde julio.