La empresa obtuvo unos beneficios de 2.500 millones de dólares en su tercer trimestre fiscal, con un aumento de los ingresos del 3% en relación al mismo período de un año atrás.
Con la adquisición de la empresa de software, el Gigante Azul podrá mejorar su oferta para ayudar a sus clientes a efectuar pruebas de calidad de aplicaciones en la nube.
Las ventas totales de software, hardware y accesorios alcanzaron los 670 millones de dólares, una cifra bastante baja en relación a los 874 millones de dólares cosechados en el mismo intervalo de 2010.
Buscando complementariedad a sus propias apuestas de software, Intel ha invertido 24 millones de dólares en áreas como los servicios cloud, informática embebida y seguridad.