Te desciframos los jeroglíficos de tu iPhone (y de otros aparatejos)

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Le das la vuelta a tu iPhone y debajo del nombre y del famoso “diseñado en California, ensamblado en China” aparecen una retahila de logotipos que se asemejan a ideogramas, con misterioso significado. En muchos otros dispositivos (que no va a ser todo manzanicas mordías) también aparecen y por si alguna vez te has preguntado por lo que representan hoy vamos a tratar de desentrañar ese enigma cual Champollion con la piedra de Rosetta.

Esa especie de laberinto que te puede parecer el diseño de la tipografía de algún equipo de fútbol (por la F.C.) en realidad se corresponde con Federal Communications Commission (Comisión Federal de Comunicaciones), organismo que regula en Estados Unidos de América todos los dispositivos que hacen uso del espectro radioeléctrico, para asegurarse de que no se producen interferencias. Se distinguen dos apartados, la Clase A, para dispositivos industriales destinados a aparatos cuyo uso tendrá lugar fuera de áreas residenciales (donde disminuye la posibilidad de interferencias) y la Clase B, relativa a los dispositivos que tenemos en hogares y oficinas (ordenadores, tablets, teléfonos móviles, impresoras, equipos de música, sistemas de sonido doméstico…).

La CE te resultará más familiar porque corresponde a algo más cercano y comunitario. Significa Conformidad Europea y sólo lo llevan los productos fabricados, vendidos o importados a la Unión Europea. Como todos sabemos en el resto del mundo no saben escribir una C y una E así que en principio certifica la procedencia del producto y que cumple toda la normativa comunitaria. Facilita la importación de productos a la zona de los 27 países europeos acogidos a la normativa que regula esta etiqueta al ahorrar tener que cumplir requisitos individualizados por cada país. Los cuatro dígitos adyacentes indican la empresa (siempre ajena al fabricante) que ha certificado el producto.

Ese signo de exclamación encerrado en un círculo tiene que ver con la Directiva Comunitaria R&TTE, indicando que el producto infringe la regulación sobre comunicaciones inalámbricas de uno o más países de la Unión Europea. Por ejemplo el iPhone no cumple con la previsión francesa sobre emisiones en a campo abierto en las frecuencias entre 2,4 GHz y 2,454 GHz.

La legislación comunitaria también regula los procesos de reciclaje para residuos y desechos una vez que el dispositivo ha finalizado su vida útil. En este caso el símbolo que lo certifica es ese dibujo de un contenedor de basura que certifica que se cumplen los requerimientos legales comunitarios al respecto.

Algunos países, como Alemania, exigen certificaciones adicionales, como las que deben superar los productos que llevan el etiquetado GS / TÜV, una empresa independiente de medición de calidad.

Y por último nos vamos un poco más lejos, a China, donde también tienen su propio organismo certificador de calidad con su propia etiqueta, la CCC (nada que ver con los cursos por correspondencia), la Certificación Obligatoria China, híbrido de dos certificaciones previas anteriores del país asiático, la CCIB que regulaba la seguridad para el consumidor del producto y CCCE que se refería a productos eléctricos. Si lleva la marca CCC es que ha sido diseñado manufacturado, vendido o importado a China. Pocos productos se escapan, como los neumáticos de automóvil o las herramientas para cultivo agrícola. ─[BKSV / Wikipedia 12 / CSA UL FCC Intertek CC Lab / WEEE]

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