THQ entra en bancarrota y busca comprador

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El valor actual del editor de videojuegos es de 11,3 millones de dólares. En 2007 THQ era una empresa valorada en 2.000 millones de dólares.

El editor de videojuegos THQ se ha acogido a la bancarrota, el concurso de acreedores español, y anuncia que busca comprador que le ayude a recuperarse de años de tropiezos.

En una carta abierta, Andy Rubin, CEO de la compañía dice: “THQ ha anunciado hoy que ha obtenido un inversor, una firma de capital privado denominado Clearlake Capital Group, que está interesado en la compra de la mayor parte de lo que representa THQ: los equipos que hacen que los juegos (Relic, THQ Montreal, Vigil y Volition), propiedad Intelectual de THQ (títulos, código fuente, etc.), los contratos de THQ (como los que tienen Crytek, South Park Studios digital, 4A Games, Obsidian y Turtle Rock) y el personal de apoyo que se requieren para ayudar a los equipos a tener éxito”.

Considerada una compañía de 2.000 millones de dólares en 2007, el valor de THQ tras el cierre de bolsa de ayer se quedó en 11,3 millones de dólares. La compañía ha tenido una historia de éxitos con licencias de personajes infantiles como Bob Esponja o La Barbie, de empresas como Pixar o Dreamworks, pero la estrella se ha ido apagando, así como ese mercado de juegos infantiles.

No puede decirse que THQ no lo intentara, pero el dispositivo uDraw que se desarrolló para revitalizar el negocio de juegos para niños fue un desastre, y la compañía sobreestimó la demanda de juegos para Xbox 360 y PlayStation 3 durante las navidades del año pasado.

La compañía lleva tiempo con despidos, cancelaciones de productos, la venta o cierre de la mayoría de sus estudios de producción, y centrada en juegos de acción diseñados para los más jugones, que están dispuestos a pagar lo que cuesta el desarrollo de un juego, pero no ha podido ser, y el anuncio de una quiebra no es una sorpresa a pesar de que algunos títulos como “Saints Row the  “Third” o “Homefront” se han vendido bien.

El pasado mes de mayo THQ contrataba a Jason Rubin, un veterano de la industria de los videojuegos, para supervisar la producción y ayudar a la compañía a encontrar una salida a la espiral de tropiezos en la que estaba inmersa, que estaba llevando a una rápida devaluación de la compañía y por tanto a una escasez de capital.

A mediados de mayo la compañía entró en relación  con Centerview Partners, una empresa de asesoría financiera que tienen estrechos vínculos con Rubin. Ahora que se ha declarado en bancarrota, THQ ha obtenido compromisos por unos de 37,5 millones de dólares de financiación de deuda en posesión de Clearlake y Wells Fargo, lo que le permitirá mantener su calendario para 2013.

“Tenemos un talento creativo increíble en THQ. Buscmos asociarnos con inversores experimentados para un nuevo comienzo y continuaremos utilizando nuestra propiedad intelectual para desarrollar juegos de gran calidad, crear nuevas franquicias y dirigir la demanda hacia los canales digitales y tradicionales”, ha dicho Rubin en el comunicado, donde también se ha asegurado que la compañía no tiene previsto realizar nuevos despidos.

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