Twitter ofreció 525 millones por Instagram aunque estos negaron en juicio haber recibido ofertas

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Qué feo está eso de hacerse el interesante… especialmente si te pillan en un renuncio. Alguna repercusión judicial puede tener para el protagonista de la noticia de hoy, el CEO de Instagram, Kevin Systrom. Y es que el problema no es que se haya sabido que Twitter intentó comprar la empresa por 525 millones de dólares sino que cuando Facebook quiso adquirirla testificó ante el organismo regulador de la competencia en California que nunca habían recibido ofertas. No sé yo que entenderán por ofertas si ese capazo de billetes no es digno de tal denominación.

Desde que Clinton tuvo problemas no por su infidelidad con la becaria Lewinsky sino por haber mentido al país diciendo que no había pasado nada a todos nos quedó claro que en Estados Unidos de América son un poquito menos laxos que en otras partes con eso de la mentira.

Y graves podrían ser las consecuencias de haber mentido al Derpartamento de Corporaciones de California cuando en agosto Systrom declaró en medio de un procedimiento que tenía por objeto que las autoridades aprobaran la adquisición de Instragram por Facebook, declaró que “nunca hemos recibido una oferta formal”. Eso fue tres semanas antes de que Zuckerberg se quedase la red social de compartir fotos por unos 1.000 millones de dólares.

Ahora aparece un testimonio que contradice esa afirmación y revelaría que hubo reuniones y preacuerdos entre Instagram y Twitter, quien ofrecía la mitad de lo que posteriormente pagaría Zuckerberg. Y esto podría ocasionar unas graves consecuencias legales para Systrom puesto que si se demuestra supondría perjurio, haber mentido bajo juramento.

Con todo no sería eso lo más grave sino que además esta información podría suponer una acusación de fraude debido a que se habría ocultado a los inversores importante información acerca de las ofertas recibidas por Instagram con la alteración del valor de la empersa que ello podría suponer.

Cuando creíamos que todas las batallas judiciales eran por temas de patentes y entre Apple y Samsung. ─[The New York Times]

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