Una ayuda para elegir videojuego

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La Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento da algunos consejos de cara a la compra de juegos estas Navidades.

Los videojuegos se han convertido en uno de los regalos más solicitados por los menores de edad, pero en muchas ocasiones quienes tienen que comprarlos desconocen si su contenido es adecuado para la edad del niño. La Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (aDeSe) recoge en un código de conducta una serie de consejos básicos acerca de la compra y consumo responsable con el fin de proteger los derechos de la infancia.

La industria europea del software de entretenimiento desarrolla desde hace cuatro años un código de autorregulación llamado PEGI (siglas para Pan European Game Information), que establece una clasificación por edades para videojuegos. Desde su implementación en abril de 2001, se han clasificado atendiendo a su contenido más de 2000 videojuegos, no habiéndose producido reclamación alguna en la valoración asignada.

Pero muchos consumidores no conocen este código o ignoran su significado, por lo que aDeSe realiza algunas recomendaciones encaminadas a evitar que los menores accedan a contenidos inapropiados para su edad. La guía elaborada por aDeSe no entra a valorar el consumo ni los contenidos de videojuegos expresamente catalogados como aptos para mayores de edad, al considerarlos como una opción de ocio para personas adultas. Se centra exclusivamente en los videojuegos destinados a menores, que cada vez demandan más este tipo de ocio y especialmente en fechas de consumo elevado como son las Navidades.

Entre las medidas a adoptar de cara a la compra, y al consumo posterior, de un videojuego, los distribuidores aconsejan entre otras medidas: informarse previamente sobre los contenidos del juego que solicita el menor, fijarse en la edad recomendada por parte del fabricante, adoptar también criterios responsables respecto a la limitación de tiempo, alternancia con otros juegos o con el estudio y procurar jugar con ellos.

Lo primero que se debe tener en cuenta es la identificación correcta del producto, que debe estar catalogado según edades, así como la información previa de su contenido. La guía desaconseja la compra de videojuegos pirata y en el “top manta” más allá de sus implicaciones legales, por ser más difícil su catalogación, así como de las simulaciones de videojuegos que existen en Internet, que no tienen ningún control.