Una misteriosa bola azul caída del cielo acaba con la vida de una mujer en Buenos Aires

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Monte Grande, en las inmediaciones de Buenos Aires, ha sido testigo esta tarde de un extraño suceso en el que al menos una mujer ha muerto y una decena han resultado heridas tras caer del cielo un objeto no identificado.

Algunos testigos han manifestado que observaron como desde el cielo “caían bolas de fuego”. El suceso tuvo lugar a las 5:10 GMT. La Policía Científica argentina está investigando en el lugar de los acontecimientos para tratar de encontrar una explicación mientras desde algunos foros se apunta al satélite UARS que según la NASA descendió desde su órbita la pasada madrugada, supuestamente cayendo al Océano Pacífico. Tras el salto os ofrecemos una fotografía que presuntamente se correspondería con “lo que cayó del cielo“. Y aún hay más.

Por el momento la investigación que está realizando la Policia no descarta ninguna hipótesis, lo que incluye la explosión de algún tipo de sustancia inflamable que se encontrase depositada en el domicilio así como algún fenómeno aeroespacial.

La explosión ha ocasionado que se derrumben dos viviendas y un comercio cercano y ha destruído tres vehículos que se encontraban estacionados junto al lugar. Además la onda expansiva habría afectado a un comedor infantil y centro de asistencia integral cercano, así como a las paredes y las ventanas de fincas colindantes.

La imagen sobre este texto corresponde a la fotografía que un vecino habría tomado poco antes de un objeto en llamas que habría cruzado el cielo sobre Monte Grande poco antes de la explosión. Cabe recordar que la madrugada pasada tuvo lugar la caída a la Tierra del satélite UARS del que la NASA no ha concretado el lugar de impacto de los fragmentos que habrían resistido la reentrada en la atmósfera terrestre.

El satélite, de casi 6.000 kilos, habría seguido una trayectoria en su fase final sobre Canadá, África y Australia, precipitándose hipotéticamente en aguas del sur del Océano Pacífico. Según la NASA quedaría un “rastro” de restos que dibujaría en el cielo una franja de unos 800 kilómetros ocupada por los 26 fragmentos que se calcula que no se desintegrarían con la reentrada.

Ahora toca dejar que la investigación siga su curso para aclarar si se debe o no a alguno de dichos restos. ─[La Voz / CS Monitor]

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