Una rentable oportunidad para el canal: la videoconferencia

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El mercado mundial de la videoconferencia crecerá durante los próximos dos años entre el 20 y 30%.

Aunque las compañías con varias sedes o que trabajen con otras empresas se mantienen en contacto por correo electrónico y teléfono, estos medios de comunicación son insuficientes y no pueden suplir a la comunicación visual. Todos los especialistas coinciden en que el cara a cara es más personal y fácil de entender, permitiendo tomar decisiones de una forma más rápida y ágil.

De hecho, esto cuadra con los resultados de un estudio de Gartner recogido por Channel Insider que apuntan a que el mercado mundial de la videoconferencia, lejos de reducirse con las nuevas herramientas de Internet, crecerá. En concreto Gartner asegura que aunque este tipo de soluciones sólo está presente en apenas el 5% de las empresas, y sobre todo grandes corporaciones, la reducción del precio de estos dispositivos junto con la creciente calidad de los servicios de banda ancha propiciarán su adopción también en las pymes.

Rich Costello, analista de Gartner, opina que aunque las soluciones gratuitas de videoconferencia integradas en las aplicaciones de mensajería instantánea como Yahoo! Messenger o MSN de Microsoft, las empresas optarán por herramientas de pago que proporcionan mejores niveles de definición, calidad y fiabilidad.

Por su parte, Eduard Arnau, director de comercial de Techno Trends, un distribuidor de soluciones de videoconferencia, cree que el crecimiento de este mercado depende de un mayor conocimiento de esta tecnología, además de la reducción de los costes, la calidad de la banda ancha de Internet y la optimización de los propios sistemas.

El vicepresidente de SEMEA de Tandberg, Serge Adam, explica cuáles son las principales líneas que impulsarán el mercado de la telepresencia en el siguiente vídeo:

Las ventajas de la tecnología de videoconferencia, conocida como telepresencia, son muchas.

Las empresas que demandan estas soluciones se caracterizan, más que por su tamaño, por su actividad. Ya que la videoconferencia es óptima para cualquier empresa que tenga más de una sede geográfica y recursos humanos que habitualmente se desplacen.

Accenture, por ejemplo, ha instalado varias sala s de videoconferencia en sus oficinas de todo el mundo, evitando cientos de viajes internacionales y domésticos, con el consecuente ahorro de varios miles de dólares y una mayor optimización del tiempo de los empleados.

Con el incremento del precio de los billetes de avión, cada vez son más las empresas que se apuntan a soluciones de este tipo, aunque según un informe de Forrester Research, esta creciente tendencia va más allá del encarecimiento de los billetes y el entorno económico desfavorable. “Estas herramientas tecnológicas cambiarán la manera de pensar de las corporaciones sobre el trabajo y los viajes a largo plazo”, señala Claire Schooley, de Forrester.

De igual modo, con esta forma de trabajar se mejora no sólo la propia comunicación interna, sino también la mantenida con clientes y proveedores, y ofrece a los directivos una eficaz herramienta para tomar decisiones con mayor rapidez, implementar reuniones y acciones formativas a la totalidad de la organización en tiempo real y, en definitiva, incrementar la productividad de sus empresas.

El aspecto clave para que un distribuidor pueda abordar proyectos de videoconferencia es la personalización, ofreciendo a cada cliente lo que mejor se adapte a sus requerimientos.

Las salas de telepresencia necesitan una tecnología muy compleja y el coste de las mismas todavía es elevado. Como publica Channel Insider, Alberto Fernández, director regional en Iberia y Sudamérica de Tandberg, fabricante de esta tecnología, diferencia cuatro tipos de ‘partners’ para embarcarse en este tipo de proyectos: el integrador audiovisual, que es el que configura salas de videoconferencia y ensambla los diferentes elementos requeridos para la comunicación; el especialista, centrado en vender estas soluciones, pero no en integrarlas en las instalaciones del cliente; el integrador IP, que es el que mayor crecimiento está teniendo y su perfil se corresponde con el de grandes empresas que venden comunicaciones unificadas y que han incorporado la videoconferencia como un elemento más de sus negocios; y las operadoras, para las que esta tecnología es una justificación clara de su venta de ancho de banda y su interés por reforzar sus ofertas con otro tipo de servicios.

El directivo opina que el mejor valor añadido que puede aportar el canal a los fabricantes es la integración de esta tecnología con otros elementos, como el email y la voz sobre IP, además de los servicios de postventa, el soporte y mantenimiento. “De nada vale vender una caja si ésta no se encuentra integrada con una solución completa. Éste es el principal valor añadido que aporta el canal”, opina Fernández.

Cisco Systems o Hewlett Packard están desarrollando sistemas para facilitar estas comunicaciones junto con aplicaciones para conferencias Web, documentos compartidos online, los sistemas wikis y la telefonía IP, que hacen estos encuentros sean cada vez más interactivos.

Actualmente, una sala de reuniones para telepresencia, que requiere normalmente tres pantalla curvas (y una cuarta encima para compartir el trabajo), iluminación y acústica adecuada, implica un gasto de unos 350.000 dólares, un precio bastante inferior a los 500.000 dólares que costaban las primeras salas de este tipo que comenzó a instalar HP en 2006.

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