Venciendo el miedo escénico: 4 consejos para no ser Michael Bay

Empresas
Michael Bay

Los emprendedores deben enfrentarse muchas veces a hablar en público, por lo que no se pueden permitir tener pánico escénico.

Pobre Michael Bay. Esta semana pasó de ser un director de cine a “ese tipo que le fastidió la presentación a Samsung en el CES por su pánico escénico”. Lo intentó, pero tras quedarse en blanco un par de veces, abandonó el escenario disculpándose y dejando la keynote de Samsung algo descolocada (y robándole todos los titulares). Hablar en público no es fácil y el miedo escénico es algo normal, pero también algo que se puede (y se debe) superar con un poco de esfuerzo. En el caso de un emprendedor, saber hablar en público es si cabe más importante.

Ya puede ser una presentación pública de la startup o de algún producto, ante posibles clientes o ante posibles inversores, ante una audiencia de cinco personas o de cien: saber transmitir un mensaje claro y que los nervios no nos jueguen una mala pasada es clave para la presentación sea un éxito. Pero ¿cómo evitar entrar en pánico? Estos son 4 consejos para hablar en público para emprendedores:

1. Conoce al público. Parece una tontería, pero es muy importante. ¿Quién va a ser el público que asistirá a la presentación? No es lo mismo que sean inversores que clientes, que ya lo sean o que sean solo potenciales, que la presentación sea en un evento propio sobre la startup o en una serie de conferencias… Tener esto claro ayudará a crear una presentación más adecuada y a sentirse más seguro con ella. Saber cómo va a ser el público, además, ayudará a prepararse mentalmente antes sobre lo que vamos a encontrar.

2. Haz que tu presentación te ilusione. Olvidar el miedo y todo lo negativo y centrarse en la ilusión es muy importante. Hablar sobre tu startup o producto debería ser emocionante y algo de lo que se tienen ganas. Es como hablar sobre una película o libro favorito: es fácil y hace ilusión hacerlo, necesitas compartirlo con el resto. Seguro que hay muchas facetas de tu startup que te ilusionan especialmente. Escoge dos y tenlas muy presentes, especialmente si notas que los nervios empiezan a traicionarte. Vuelve a la pasión. Saldrás del bache sin que nadie lo note.

3. Sé un experto en el tema. Esto es fácil: si un emprendedor debe hablar sobre su startup o producto, lo más probable es que ya sea un experto en el tema. Pero si es sobre algo que toca a la startup de forma solo de forma tangencial, o sobre un aspecto con el que el emprendedor ha estado menos en contacto, es necesario estudiar. Saber mucho sobre un tema hará que sea más fácil hablar sobre él.

4. ¡Practica! Este es el consejo más importante: la presentación preparada puede ser perfecta, el emprendedor saber bien qué debe decir y estar ilusionado, pero la práctica es siempre distinta a la teoría. Para que las palabras no fallen, para evitar quedarse en blanco, es imprescindible practicar una y otra vez. En voz alta o solo en tu cabeza, delante del espejo o con algún amigo de espectador, no importa. Cuanto más se practique, más fluido será el resultado (y se podrán ir puliendo pequeños detalles que solo trascienden al realizar la presentación). El resto, como todo, es experiencia. La vigésima presentación será mejor que la primera. Solo hay que intentar no paralizarse ante el primer error.

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor