Ya sabemos en qué se va a gastar Apple 45.000 millones de dólares

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Finalmente ni clon de Steve Jobs ni la iPiscina estilo Tío Gilito, como elucubrábamos maliciosamente esta mañana aquí en Itespresso. Tim Cook, CEO de Apple ha desvelado este mediodía en una conferencia telefónica el destino de los 45.000 millones de dólares de que dispone la compañía de la manzanica mordía: recompra de acciones y reparto de dividendos.

La declaración de Cook tenía su importancia pues tenía que ver con el destino de $100.000 millones de dolares en metálico, una cantidad realmente notable que Apple posee merced a las compras efectuadas en sus establecimientos, aproximadamente 70.000 millones de euros en calderilla.

Los accionistas recibirán un dividendo de $2,65 por acción a partir del cuarto trimestre del año fiscal de 2012 (comienza el 1 de julio) y se va a proceder a abrir un proceso de recompra de acciones en el siguiente año fiscal (2013) destinándose 10.000 millones de dólares a dicha recompra.

Además se destina gran parte del dinero a inversiones que incrementen la investigación y el desarrollo en torno al negocio habitual de Apple así como adquisiciones [de nuevas empresas con prometedores proyectos], la apertura de nuevas tiendas Apple y (ojo al dato) desembolsos estratégicos anticipados, refuerzo de pagos en la cadena de producción y consolidación de una infraestructura propia.

Estos tres puntos tienen que ver, respectivamente, con el pago de opciones sobre tecnologías, productos, programas o desarrollos incipientes en los que Apple confíe que pueden integrarse en un futuro en sus dispositivos; asentamiento y aseguramiento de suministros de componentes futuros para la fabricación de los mismos y refuerzo de su propia estructura así como (tal vez) creación de sus propios centros fabriles.

Respecto de este último punto, recientes fricciones con las autoridades chinas y enfrentamientos relativos a patentes en el país asiático, amén de las servidumbres derivadas de depender de Samsung o Foxconn para desarrollar los productos finales de Apple podrían tener que ver en la tentación de excluir la externalización de estos procesos y adquirir sus propias cadenas de montaje con las que tener (aún más) capacidad de decisión y control sobre cualquier cosa que lleve el logo de la manzanica mordía.

Mientras se estaría aprovechando estas cantidades de dinero para asegurar el suministro de componentes a las cadenas de montaje, así como bloquear a otros fabricantes de dispositivos el acceso a ciertas piezas (procesadores, lentes, pantallas…) durante un tiempo mediante contratos de suministro exclusivo.

Lo cierto es que teniendo la seguridad del respaldo que produce esa ingente cantidad de pasta resulta mucho más fácil tomar muchas decisiones.

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