Briconsejos Gizmodo: ¿cuándo puedes revelarle a tu novia tus contraseñas?

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Nunca.

Esa es la respuesta sencilla y que probablemente te evite muchos quebraderos de cabeza, pero en ocasiones no hay más remedio que compartir ciertas cosas y revelar las contraseñas de nuestros servicios internáuticos puede ser un importante indicador de compromiso con nuestra amada pareja.

En Gizmodo te guiaremos a través del cuándo puedes, cuando debes y cuando ni se te ocurraalcanzara ese grado supremo de la confianza en el S.XXI.

Si eres de los que tienen en algún servicio una contraseña súper segura de 64 caracteres aleatorios quizá sólo la madre de tus hijos sea acreedora de esa confianza para compartir tan complejo seguro. Puede que la auténtica prueba de su amor sea que logre acordarse de tan intrincada clave.

Por el contrario, si ese ligue reciente comienza a preguntarte la contraseña de tu email o tu clave de acceso a tu perfil de una red social todo parece indicar que ha llegado el momento de contarle que la semana que viene te marchas a vivir a Australia.

Pero si en tu WC hay un nuevo cepillo de dientes y es de color rosa puede llegar el momento en que te pidan una contraseña. ¿Cómo y cuál facilitar?

Megaupload/Fileserve

Sin problemas. Es más, es casi recomendable para que ella vea que hay compromiso (esas cosas les gustan, más vale que lo vayas aprendiendo). Casi más problemático puede ser que te o llene el disco duro de discos de Justin Bieber o pelis romanticonas. Créale su propia carpeta y escóndela aún más que la del porno. Si un día un amigo descubre esos contenidos en tu ordenador tu vida, social habrá terminado.

Email

Jamás. Antes la muerte. Si se le ha olvidado la suya y quiere mandar sólo un correcto de nada que se abra otra nueva.

Aquí tienes tus comunicaciones más intrascendentes pero también las más íntimas e importantes con familiares, compañeros de trabajo, clientes…. No es que tengas nada que ocultar, pero debe quedar un rincón para la confidencialidad y este es el buzón de entrada de tu correo electrónico.

Facebook

Parecido al email, pero quizá con más trascendencia.

Aunque en la red social de la efe minúscula todo lo que Parece en tu muro es público también es muy importante que no se publique algo que te acarrée problemas. Por no hablar de que en Facebook también tienes ahora un buzón de entrada de mensajes, un coto de la privacidad de tus comunicaciones.

Móvil.

Esto sí es una cuestión de confianza pero también una muestra de que no tienes nada que esconder.

Si tu relación es sólida no sería del todo descabellado que tu pareja conozca, el PIN de tu móvil por si tiene que realizar llamadas, enviar SMS o acceder a Internet… o jugar a cualquier juego. Pero es imprescindible que no tengas mensajes comprometedores el móvil, de lo contrario estás muerto.

Ordenador

El ordenador es ya una herramienta de uso común que no implica acceder a los contenidos almacenados en el mismo. No sólo tu novia sino cualquier amigo puede llegar a casa y necesitar buscar algo en Internet, acceder a su email o simplemente jugar al Modern Warfare mientras tú te das una de tus afamadas (e interminables) duchas.

Quizá si tienes algo que ocultar lo mejor sea sepultarlo en una carpeta bien escondida en las tripas de algún programa, que la carpeta no se llame porno guarrete y ya puestos protegerla con clave de acceso.

Ojo, en este caso no sirve facilitarle a la novia la contraseña si después te dedicas a mirar por encima de su hombro a ver qué hace.

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