El rascacielos okupado de Caracas

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Cuando pienso en el movimiento okupa, lo primero que viene a mi mente son rastas, perroflautismo y botellones, pero lo que está claro es que muchos edificios okupados al final suelen tener una autogestión más o menos eficiente que le saca bastante utilidad al lugar.

Lo que está pasando en Caracas con el Centro Financiero Confinanzas no es que sea un acto anárquico y de protesta, más bien es pura supervivencia con la que 2.500 personas han encontrado un hogar en el tercer rascacielos más grande de Venezuela.

A pesar de que el edificio nunca se llegó a terminar debido a problemas financieros y a que el gobierno lo expropió, y aunque le faltan ascensores, iluminación y los correspondientes sistemas de suministro de electricidad y agua, sus primeros 28 pisos están poblados, convirtiéndose probablemente en el mayor edificio ocupado de mundo.

En ellos se ha creado todo un ecosistema donde familias, negocios, tiendas e incluso una consulta de dentista y un “salón recreativo” con 4 Playstations conviven en armonía y resuelven los problemas del edificio cooperando entre ellos.

Todo comenzó con la ocupación liderada por Alexander Daza en Octubre de 2007, que tras estar en prisión pasó de ser miembro de una banda a ser cura, y que animó a gente de la ciudad a buscar vivienda en el rascacielos.

Ahora, un edificio que no servía para nada y que el gobierno de Chávez nunca fue capaz de terminar, se ha convertido en una respuesta al problema de la vivienda que nuestro cheveresidente favorito tampoco resuelve.— Dani Burón [Inhabitat]