Getting Up: Contents Under Pressure

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La cultura del graffiti llega a tu consola con un juego de acción, saltos acrobáticos y pintadas futuristas.

Con un modeo de juego perfecto, Getting Up: Contents Under Pressure mezcla el juego de lucha en tercera persona incluidas acrobacias vistas en Prince of Persia, con las pintadas en todo tipo de paredes de la ciudad New Radio. Sin embargo, Getting Up tiene algo más que una buena jugabilidad: la historia, el diálogo, la banda sonora y el diseño del juego contribuyen a convertirlo en uno de los más vendidos de este año, tanto para los admiradores de los juegos de acción como para los interesados en el graffiti y la cultura que le rodea.

Durante el juego nos ponemos en el papel de Trane, a quien le gusta poner su nombre en todas partes y que empezará como un novato pegando carteles a convertirse en uno de los artistas más famosos de la ciudad. Al principio encontramos a nuestro personaje en una situación comprometida y, preguntándonos como ha acabado así, en el resto del juego iremos hacia atrás. La acción se ve motivida por las luchas contra la pandilla rival VaNR y repartir golpes a diestro y siniestro será uno de los objetivos del juego.

La ciudad de New Radius se plantea como una futurista Nueva York en la que la cultura del graffiti está muy presente, no sólo en muros y paredes, sino en trenes y otros muchos objetos. Ahora bien, New Radius se plantea una verdadera limpieza y el objetivo es que los graffitis sólo duren un día. El alcande hace circular por la calles una tropas armadas. Vestidos de naranja, estos soldaos encontrarán resistencia por parte de las bandas de la ciudad, que pintarán más que nunca y entre los que destacará nuestro personaje.

El modo de juego es bastante estructurado. Trane entrará en una nueva área, en la que habrá unos objetivos principales, aunque también hay muchas superficies secundarias sobre las que pintar, lo que nos dará más puntos. Junton con esto hay una serie de desafíos, como marcar una puerta doce veces antes de que se acabe el tiempo.

Los que no sean demasiado hábiles con los pinceles no deben preocuparte, pues es proceso es bastante sencillo. Cuando te sitúas delante de una superficie aparecerá una etiqueta que hyas que pintar o contornear. Se puede cambiar el tamaño pero hay que apretar el botón y mover el brazo alrededor para pintar. Sui te quedas quieto la pintura gotea, con lo que se pierden puntos. Al principio puede parecer aburrido porque hay una cantidad de tiempo establecida, pero después se podrá pintar mucho más rápido, lo que incrementa la dificultad.

Respecto al sistema de lucha, irá ganando con el tiempo, ya que si al principio se avanza con cautela, al final se ganarán nuevos movimientos que no sólo hacen más interesante el juego, sino que hacen que el personaje sea más poderoso. Y como el enemigo también avanza, las luchas llegan a ser realmente difíciles.

A esto hay que sumarle las acrobacias, que ofrecen otra dimensión al juego. Podrás subir por tuberías, realizar saltos imposibles y hacer pco menos que escalada libre por las paredes y, además, sin demasiada complicación.

Lo mejor del juego es, sin duda, la historia y el desarrollo del personaje, además de la calidad de los diálogos y voces.

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