La “guerra” del vídeo bajo demanda

Empresas

Tanto las empresas de telecomunicaciones como los medios de comunicación se mantienen a la espera de los sustanciosos beneficios derivados de esta tecnología.

Dos son los contendientes. Por un lado están las operadoras y por otro los medios de comunicación. Ambas industrias están conformes en que el vídeo bajo demanda (“Video on Demand”, VoD) está a punto de despegar. Pero aún no han llegado a un acuerdo para repartirse los beneficios del sistema que, según esperan, serán sustanciosos. Cuando la banda ancha llegue a un número de personas suficiente en Europa, actualmente llega al 10,5 por ciento de los hogares, comenzará la inversión en vídeo bajo demanda. Un sistema que permitirá a los usuarios escoger lo que prefieren ver y la forma de hacerlo, sea descargándose los contenidos o en “streaming”.

Todas las empresas del sector están a la espera. Quieren sacar el máximo beneficio posible a esta tecnología. Pero aún no saben exactamente cómo van a repartirse las supuestas ganancias, sobre todo tras el fracaso de un congreso celebrado en Montpellier.

“Queremos lanzar el vídeo bajo demanda en Francia antes de la primavera, pero es difícil llegar a un acuerdo en el modelo de negocio”, afirmó en Montpellier Carlo D’Asaro Biondo, presidente de AOL Francia. La compañía posee cerca del 9 por ciento del mercado de la banda ancha.

El problema de las operadoras es que los contenidos que pueden ofrecer están limitados. El de los medios de comunicación es que no cuentan con la infraestructura de las primeras. La única solución es llegar a acuerdos entre ambos sectores. Pero es una solución difícil.

En Estados Unidos ya existen servicios de VoD, ofrecidos por compañías como Comcast, Time Warner o Cox Communications. Incluso Disney tiene su propia compañía dedicada al vídeo bajo demanda, MovieBean. Por su parte, WorldCinemaOnline ofrece películas bajo demanda a usuarios en todo el mundo.

En los últimos seis meses se han firmado varios acuerdos entre propietarios de derechos de contenidos y algunos operadores europeos. Pero la elección de programas es limitada, y sigue siendo un problema el modo a escoger para repartir los beneficios.

“Está claro que hay un campo en el que los operadores de telecomunicaciones y las compañías de medios están en competencia, y ése es el vídeo bajo demanda”, comentó Jean-Bernard Levy, consejero delegado de Vivendi Universal en el encuentro de Montpellier. Es probable que, quienes tengan presencia en ambos sectores a la vez, partan con ventaja en esta “guerra”.

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